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Reportaje:

Del pleno al vestuario

El alcalde de Puerto Serrano entrena al equipo de fútbol de su pueblo

Detrás de la sonrisa de Pedro Ruiz (Puerto Serrano, 45 años) está la satisfacción de un pueblo entero. Es el principal artífice del resurgir económico de Puerto Serrano y del ascenso de categoría del equipo de fútbol de este pueblo. Es el alcalde y el entrenador del conjunto deportivo. En la última década, los 7.000 habitantes de Puerto Serrano, población de la serranía gaditana, son testigos de sus peripecias en uno y otro ámbito. La tasa de desempleo se ha reducido a más de la mitad.

Puerto Serrano ha dejado de ser un pueblo conflictivo y deprimido. El alto índice de delincuencia que esta población sufría a finales de los ochenta casi no existe. Las cosas están cambiando. Hoy sus habitantes no tienen que emigrar y los mozos encuentran trabajo. Gran parte de la población se sustenta de los cultivos alternativos del espárrago y la fresa, por los que apostó la Junta de Andalucía para afrontar la delicada situación económica de este pueblo serrano y para invertir la tendencia alcista de hijos de temporeros que se quedaban sin estudiar durante las cosechas. Un centenar de personas forman la cooperativa que da el sustento a buen parte de la población gracias a 300 hectáreas.

Ocupaciones

Pedro Ruiz, padre de cuatro hijas, profesor de Educación General Básica y militante destacado de IU, aprovecha el poco tiempo libre que le queda para practicar deporte y entrenar al equipo del pueblo, al que tiene situado en la mitad de la clasificación en la categoría de Primera Regional.

Con todo, establece márgenes para no mezclar política y deporte: 'Cuando estoy en el despacho del Ayuntamiento soy consciente de la responsabilidad que tengo y el cargo que ostento. Un pueblo siempre tiene problemas que solventar. Cuando me coloco el chandal para entrenar, algo que no puedo hacer a diario como quisiera, tengo claro que soy el entrenador y por tanto quien tiene la responsabilidad de sacar el mayor provecho de los futbolistas'.

Reconoce, eso sí, que sus dos cometidos tienen algo en común. 'Mi continuidad depende de los resultados y de lo que decidan los vecinos y los aficionados', detalla. Como alcalde cumple su tercer mandato. Como técnico, su futuro dependrá de los resultados, aunque no todos tienen claro que el presidente de la entidad, Francisco Gómez, llegue a destituirle.

Del huerto al césped

Centenares de habitantes de Puerto Serrano trabajan en el cultivo del espárrago y la fresa. La vinculación de la localidad con el campo se ha mantenido desde sus orígenes. De hecho, la fundación de Puerto Serrano, según los datos del Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía (SIMA), aconteció en 1615, cuando algunos labradores de Morón (Sevilla) obtuvieron permiso municipal para erigir un pueblo aparte. Alcanzó el título de villa en 1805 y la independencia un año después, aunque vinculada a Morón. La emancipación definitiva, ya como parte de la provincia de Cádiz, se fecha en 1835. Entre los 2.000 jornaleros, hay quienes, como el alcalde, se convierten en ídolos de los más jóvenes los fines de semana: son los futbolistas del Puerto Serrano Club de Fútbol. El equipo tiene más vinculaciones con el Ayuntamiento. Pedro Morales es el capitán del equipo y policía local. 'Como técnico es bueno aunque a veces discutimos en determinados planteamientos. Como alcalde, ha hecho muchas cosas buenas por Puerto Serrano', sostiene. Para los compañeros de equipo que trabajan en el campo, el capitán se deshace en elogios. 'Son seis o siete jugadores, una tercera parte del equipo. Tiene mucho mérito entrenar tras varias horas de duro trabajo. De la huerta al césped hay una gran diferencia. Lo primero es necesario para vivir y mantener la familia. Lo segundo es un entretenimiento que da muchas alegrías, pero también disgustos. Disfrutamos con ello', afirma Morales. A mediados de los ochenta fueron muchos los vecinos de Puerto Serrano que, debido a la escasez de puestos de trabajo, se vieron obligados a emigrar a Francia y Huelva 'Ahora tenemos proyectos turísticos. En todo caso, el mérito no es nuestro en absoluto. El mérito es de los vecinos. Todos los honores deben dirigirse a esos agricultores emigrantes que terminaron cansados de viajar, siempre con las maletas a cuesta. Ellos, y sólo ellos, son los que nos han hecho aprender', afirma el alcalde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de octubre de 2001

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