GENTE

JESULÍN, EN CASA

El torero Jesús Janeiro, Jesulín de Ubrique, salió ayer del hospital justo un mes después del grave accidente de tráfico que sufrió el 23 de septiembre. Jesulín sufrió la rotura de dos vértebras y fue sometido a una delicada operación de columna. El torero bajó las escaleras del hospital Virgen del Rocío muy nervioso y emocionado, entre lágrimas, acosado por los más de 30 reporteros gráficos que le esperaban y por una legión de señoras que, aburridas y sin nada mejor que hacer, le aplaudieron y le despidieron al grito de 'torero, torero'. Jesulín, muy delgado, dolorido y molesto por el corsé que deberá llevar en los próximos meses, sólo pudo decir que se encuentra 'mucho mejor'. Ayudado por su apoderado, Pepe Luis Segura, dio las gracias a los medios de comunicación y montó en un Mercedes que, con sus padres en el asiento de atrás, le llevó a su finca Ambiciones, en la que deberá seguir con los ejercicios de rehabilitación 'durante varios meses', según explicó el traumatólogo que le operó, Fernando Fernández Mancilla.-

Jesulín de Ubrique, rodeado de gente, a su salida ayer del hospital donde estuvo internado un mes.
Jesulín de Ubrique, rodeado de gente, a su salida ayer del hospital donde estuvo internado un mes.GARCÍA CORDERO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS