La Fiscalía abre nuevas diligencias en el caso de los sumarios robados

La Fiscalía abrirá hoy nuevas diligencias en el caso de los 15 sumarios robados en Marbella entre julio y agosto.

El agente judicial Francisco Calero, detenido el miércoles por su presenta implicación en el robo, que se suicidó durante el registro de su casa, utilizaba un Porsche y una motocicleta Harley Davidson que habían sido incautados en una operación policial contra una banda de internacional de traficantes de coches. Los investigadores tienen una providencia que el agente judicial envió al juez Fructuoso Jimeno hace meses para poder disponer de la moto y un teléfono móvil para actividades propias de su puesto. También está localizada una respuesta oficial del juez autorizando esta petición, aunque se tienen dudas sobre la autenticidad de la firma.

Fuentes jurídicas consideran que podría tratarse de un caso de falsedad en documento público, pero de ser auténtica la firma, la Fiscalía podría acusar al juez de prevaricación, 'por dictar una resolución injusta; el depósito judicial no supone el uso y disfrute particular de un vehículo'. Otro asunto por el que los fiscales abrirán diligencias es por la petición de 900.000 pesetas que Calero hizo, como depositario judicial de los vehículos, al juez francés que vino a recogerlos. El magistrado, se negó a desembolsar el dinero.

Declaración del sospechoso

La policía ha admitido que no se llegó a tomar declaración al sospechoso antes de que se suicidara. Una vez detenido, pasó varias horas en la comisaría de Marbella, y aunque no se le tomó formalmente declaración, 'sí se habló con él del asunto y contó muchas cosas'. A la vista de la disposición de Calero a colaborar, los inspectores de la brigada de delitos económicos decidieron hacer primero el registro de su casa para tomarle después declaración.

El alcalde, Jesús Gil y Gil, difundió ayer un comunicado de tres folios para defenderse de las acusaciones de que está detrás del robo de los sumarios. Volvió a recordar que una de las 15 causas robadas -trece son contra el alcalde- 'es el gran sumario de la droga; 5.000 kilos con 17 imputados y 250 años de petición de cárcel'. Gil plantea dudas sobre el suicidio: '¿Cómo se puede suicidar un funcionario de la administración de Justicia que sabe que aunque hubiese sustraído quince sumarios la pena que le podría corresponder no sería superior a dos años?' Tampoco se explica Gil 'que una persona con cuatro o cinco agentes en su casa pueda subir tres pisos y lanzarse al vacío'. El alcalde ironiza sobre los ataques a su persona -'un dictador mafioso al que nada le han podido demostrar'- y sale en defensa de 'los funcionarios de los juzgados de Marbella que soportan una campaña brutal' de descrédito.

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Fuentes cercanas al caso apuntan determinados desencuentros entre el fiscal Julio Martínez y la juez instructora María José Rivas. La magistrada podría haber recibido una carta del funcionario muerto en donde explicaría parte de la trama. Así lo publicaba ayer el diario La Opinión de Málaga.

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