Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Clos pretende que la Mercè sea una fiesta de 'militancia de la convivencia'

El alcalde invita a recuperar el espíritu acogedor de las fiestas de pueblo

Con la tragedia de los ataques terroristas en Estados Unidos como telón de fondo, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, presentó ayer el programa de las Fiestas de la Mercé de este año, que serán más que nunca, en palabras del alcalde, 'una reafirmación y un acto de militancia de convivencia'. El cartel de este año, del que es autor el artista Miralda, está inspirado en los rótulos del colmado Lafuente de la calle de Ferran. Se trata de una caligrafía que, a fuerza de verla en los escaparates y mercados, forma ya parte del paisaje urbano de Barcelona. Oferta Mercè extra 2001 es el lema que figura recuadrado junto con otras promociones del día.

Joan Clos invitó a los barceloneses a recuperar el espíritu de la fiesta mayor de los pueblos, que consiste en invitar a la familia y a los amigos de fuera a comer en casa y a participar de la fiesta. Insistió en que es preciso prodigarnos más que nunca en gestos que refuercen la convivencia en un tiempo en el que algunas ciudades acusan brutalmente las consecuencias de la intolerancia. Como siempre, la Mercè arrancará el día 21 con el pregón, que correrá a cargo del escritor José Antonio Marina, autor de libros sobre el mundo de la enseñanza y de la investigación. El jolgorio no parará hasta el día 24. Durante cuatro días habrá 460 horas de música para todos los gustos, teatro en la calle, correfoc, gigantes y deportes en 14 escenarios distintos, a los que este año se incorpora el paseo de Gràcia, que será espacio peatonal. Y además la entrada de 25 teatros de la ciudad costará la mitad durante las fiestas. El protagonista de la Fotomercè es este año el fotógrafo colaborador de EL PAÍS Juan Guerrero, nacido en Tarifa (Cádiz) y afincado en Santa Coloma de Gramenet desde 1963. Los organizadores de la fiesta mayor de Barcelona le encargaron plasmar en imágenes los mejores momentos de la fiesta del 2000. El resultado de su trabajo se expondrá desde el lunes hasta el 14 de octubre en el Palau de la Virreina. El arte en la calle ha vuelto también este año a la programación a la vista del éxito de la edición pasada. Un total de 60 compañías actuarán en las calles y plazas de Barcelona. Y los barceloneses que asocian la Mercè con el intenso olor a pólvora de los diables ya pueden ir preparando el cuerpo: una cuarentena de colles de acólitos de Lucifer están cargando sus carretillas explosivas. Para ir haciendo boca, las 26 temibles bestias que desfilarán echando chispas por sus fauces se encuentran expuestas con cara de pocos amigos en el Palau de la Virreina en espera de que llegue su día. Los tradicionalistas y los más pequeños se reencontrarán con el Gegant del Pi y toda su familia de grandullones y cabezudos integrada por 66 miembros. El lunes 24 amanecerá temprano al ritmo que marquen los grallers. Les seguirán los trabucaires dispuestos a castigar los tímpanos de todo aquel que se les ponga a tiro. Tal vez una de las gracias de la Mercè radique en esa mezcla variada de actividades en la que el deporte se ha ido haciendo un hueco relevante. De las más de 25 competiciones que se realizan, la Cursa de la Mercè es la de más solera. No en vano cumple 23 años y lo celebra organizando otras dos carreras de 21 y 5 kilómetros. La salida se efectuará en el estadio Olímpico para que los participantes puedan sentirse atletas de élite aunque sea por una vez. Para demostrar que el cielo barcelonés, a diferencia del de otras latitudes, sigue siendo apacible, no faltará a la cita de siempre la fiesta del cielo. que acudirá puntual a las playas de la Barceloneta el sábado y domingo. Las cometas y los aviones del festival aéreo contarán en este año con un aliciente nuevo: un acróbata aéreo volará más de 30 kilómetros con un aparato ultraligero en compañía de una manada de patos amigos. En opinión de Clos, la escena que brinden volando al unísono puede ser el contrapunto a los impactos aéreos con resultados trágicos de Nueva York y Washington. Como guinda final, el aire de Barcelona se impregnará de todas las culturas musicales del planeta, unidas en el piromusical de cierre. Antes de que ello suceda queda mucho por bailar: 115 actuaciones musicales. La Barcelona que vibra con la solidaridad tendrá como sede la plaza de Catalunya, que albergará 120 puestos de las más de 500 entidades que trabajan en los distintos ámbitos de la solidaridad.

Paseo de Gràcia

La coincidencia entre la Mercè y el día sin coches, que se celebra el 22 de septiembre, permite incorporar el paseo de Gràcia y La Rambla al itinerario festivo. Esta incorporación permitirá trazar un eje peatonal que enlazará Colón con los jardines de Salvador Espriu, en la confluencia del paseo de Gràcia con Diagonal. No sólo se trata de vaciar de coches dos de las vías con más encanto, sino también de llenarlas de talleres, actividades deportivas y lúdicas. El paseo de Gràcia se convertirá en un lugar de encuentro bautizado como La Mercè de las personas hacia el Fòrum de 2004. El espacio se dividirá en cuatro áreas temáticas: sostenibilidad, interculturalidad, solidaridad y paz. Tampoco faltará en este marco un escenario, por el que pasarán la Fundación Tony Manero y La Salseta del Pobel Sec. En la Gran Via actuarán la Oreja de Van Gogh y Tam Tam Go.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de septiembre de 2001

Más información