Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
AJEDREZ

Obra de arquitectura

Estudio de V. Platov. 1906.

Más que un estudio, este hermoso trabajo del famoso Vasily Nikolaievich Platov (1881-1952) parece una obra de arquitectura. Las amenazas del blanco obligan a su rival a efectuar una serie de movimientos forzados que, en principio, parecen coronarse con el éxito; pero lo que sucede luego demuestra que la posición resultante de las piezas ha generado una encerrona dentro de cuyo seno el monarca negro perece. Está claro que la única jugada útil de las blancas es 1 b8=D, ya que 1 Ad5 fracasa ante 1... Rc7 y las negras tienen por lo menos tablas. En este momento las negras no pueden continuar con 1... h1=D por 2 Ae6 j., Re7 / 3 Dc7 j. y mate, o bien 2... Rc6 / 3 Da8 j., etcétera. Las negras echan mano, entonces, a recursos tácticos: 1... g6 j. / 2 Rf6 -y no, desde luego, 2 R - g6, h1=D con sencillo empate- y ahora 2... h1=D pierde por el jaque en e6 seguido de otro en a8 que gana la dama, pero la próxima jugada de las negras aleja al rey blanco de la decisiva casilla e6 y con ello el empate parece garantizado: 2... Ad4 j. / 3 R - g6 (no 3 Rf7 porque el rey taparía la acción de su propio alfil) 3... h1=D. El juego parece haber derivado en una posición de clarísimas tablas; pero el monarca negro puede ser arreado hasta una encerrona mortífera: 4 Ae6 j.! (un espléndido recurso ganador) 4... Re7 (4... R - e6 / 5 De8 j., Rd5 / 6 Da8 j., ganando la dama) / 5 Dc7 j.! (pero ahora capturar el alfil es única, ya que de lo contrario las blancas darían mate en dos. Y después de 5... R - e6 / 6 Df7 j., Re5 / 7 Df5 mate. Lo dicho: una auténtica obra de arquitectura.

MÁS INFORMACIÓN

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de septiembre de 2001