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El fuego arrasa 1.800 hectáreas en Xert y sigue activo tras cuatro días

El alcalde de Rossell intervino para que actuaran medios de Cataluña

El fuego que arrasa los montes próximos a la localidad de Xert, en la comarca del Baix Maestrat, ha quemado ya al menos 1.800 hectáreas, según reconocieron ayer el consejero de Medio Ambiente, Fernando Modrego, y el de Justicia, Carlos González Cepeda. A pesar de los continuos anuncios de Cepeda de que el incendio sería controlado 'en las próximas horas', mensaje en el que persiste desde el pasado jueves, al cierre de esta edición el Centro de Emergencias no daba oficialmente por controlado el mayor incendio del año en la Comunidad.

Guerra de cifras y ejercicios perifrásticos para evitar reconocer a última hora del día de ayer que el incendio que arrasa los montes próximos al municipio de Xert desde la madrugada del pasado miércoles continúa activo y el impresionante despliegue de medios no ha sido capaz de dominar las llamas. Carlos González Cepeda, consejero de Justicia, y Luis Ibáñez, director general de Interior, quienes han acudido al lugar de los hechos desde que se iniciara el siniestro con una apretada agenda de declaraciones a pie de incendio, anunciaron a última hora de la tarde ayer que el fuego 'está prácticamente controlado, sólo falta que se refresque el perímetro'. Lo que equivalía a que el incendio seiguía activo y no se había dado oficialmente, según el Centro de Emergencias, por controlado.

Por su parte, Fernando Modrego, consejero de Medio Ambiente, quien ayer hizo su primera aparición en el puesto de mando de Xert tras cuatro días de lucha contra el mayor incendio del año en la Comunidad, estimó provisionalmente en 1.800 las hectáreas arrasadas y definió la situación a las 18.30 de 'casi controlado'.

Mientras los consejeros trataban de explicar la expresión 'prácticamente controlado', la oposición anunció la petición de declaración del área afectada como zona catastrófica. Los alcaldes de los municipios de Xert, Vallibona, Canet Roig y Rossell se reunieron en la mañana de ayer con el portavoz socialista en Les Corts, Joaquim Puig. Puig denunció el 'triunfalismo con el que aborda un suceso tan dramático' y 'el intento de minimizar la virulencia del que se ha convertido en el incendio más importante del año, sólo comparable al que en 1994 arrasó en la zona de Els Ports buena parte de la superficie forestal'.

Puig criticó la política de Zaplana en materia de prevención de incendios. 'Es importante tener capacidad para sofocar un fuego de estas características, pero lo es tanto o más desarrollar medidas de prevención que eviten, aunque sabemos que es difícil, estas catástrofes'. El portavoz socialista reclamó una mayor coordinación en las labores de prevención y extinción con los alcaldes de los municipios 'que son quienes conocen el terreno en el que se tiene que trabajar'.

Por su parte, el alcalde socialista del municipio de Rossell, Evarist Martí, explicó ayer que la descoordinación en la extinción del incendio de Xert ha sido tal que tuvo 'que mediar para que las brigadas forestales desplazadas al lugar por la Generalitat catalana actuaran'. Según Martí, las brigadas procedentes de Cataluña se encontraban en la zona del siniestro desde el pasado miércoles pero inactivas. Y añadió que el propio consejero de Justicia, Carlos González Cepeda, le reconoció 'problemas burocráticos para obtener el permiso correspondiente de la Generalitat Valenciana'. Sin embargo, este extremo fue negado ayer por Justicia a través del Centro de Coordinación de Emergencias. Un portavoz del servicio matizó que el propio subdirector de extinción de Cataluña hizo acto de presencia en el puesto de mando situado en Xert. Sin embargo, no precisó si las brigadas intervinieron en las tareas de extinción desde el primer momento o si efectivamente hubo retrasos que provocaron la mediación del alcalde de Rossell.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de septiembre de 2001