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Una niña sin agua ni luz en casa

Hafsata es uno de los más de 300 bebés hijos de inmigrantes nacidos este año en Almería. Hija de Dounia, de 18 años, y Abdilmalek, de 29, nació el pasado sábado en el hospital de Poniente de El Ejido. A pesar de ser primeriza, Dounia tuvo un parto 'fácil'. Para Javier Álvarez, jefe de pediatría del hospital, el caso de Dounia, que ha tenido siete revisiones durante su embarazo, puede considerarse como un proceso de gestación 'aceptablemente controlado'.

La joven llegó al centro el sábado a mediodía con una dilatación completa, sin tiempo siquiera para recibir la anestesia epidural. A las 14.40, Hafsata ya estaba en este mundo. Lo de haber nacido en España se debe a la insistencia de su padre, que cruzó hasta en tres ocasiones el Estrecho en patera: 'Me pillaron dos veces seguidas y, a la tercera, lo logré'. Consiguió su objetivo hace cinco años. Hace un año se casó en Marruecos con Dounia, que entró en el país gracias a la reagrupación familiar. Dounia no articula ni una sola palabra en castellano y muestra una gran timidez. 'Es casi el denominador común de las inmigrantes que dan a luz en el hospital', explica el doctor Álvarez. 'No hablan español y eso lo dificulta todo mucho', añade.

A los nervios de la madre se une también la preocupación de la pareja tras el alta médica. La casa donde viven en la barriada ejidense de Las Norias carece de luz eléctrica y de agua corriente. A pesar de las 30.000 pesetas que Abdilmalek paga a un compatriota, propietario de la vivienda, la familia habrá de apañarse como lo han hecho hasta la fecha. 'La casa que tenemos es lo que menos me gusta de aquí', dice la joven madre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de agosto de 2001