El veto de Bruselas a la fusión entre General Electric y Honeywell irrita a Estados Unidos
El proyecto de fusión de las compañías estadounidenses General Electric y Honeywell ha abierto un nuevo frente de conflicto entre Bruselas y Washington. La Comisión Europea vetó ayer la operación, valorada en 41.000 millones de dólares (unos ocho billones de pesetas), porque, a su juicio, 'habría reducido gravemente la competencia en la industria aeroespacial y acarreado mayores precios para los clientes, en especial, las compañías aéreas'. EE UU reaccionó con irritación. Para su secretario del Tesoro, Paul O'Neill, el veto constituye una 'injerencia' en asuntos ajenos con objeto de 'proteger a la UE de la competencia'.


























































