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Reportaje:

Baño sin discriminación

Un vehículo anfibio permitirá que las personas con discapacidad física puedan darse un chapuzón en La Concha

Amphy buggi. Así se denomina el vehículo anfibio que la concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de San Sebastián pondrá en marcha mañana domingo en la playa de La Concha para facilitar el baño a las personas que padecen alguna discapacidad física y no pueden acceder por sí solas al agua.

Este servicio, que se estrenó el verano pasado, es gratuito y estará en funcionamiento hasta el próximo 31 de agosto, se ubicará en la zona de las cabinas, donde existe un vestuario preparado para personas discapacitadas.

Los usuarios del vehículo acuático, similar a un hidropedal (conocido como velomar), contarán con ayuda para llegar y desenvolverse en el agua, donde podrán disfrutar de un baño hasta de una hora. Tras refrescarse, tendrán la posibilidad de permanecer en una zona reservada para ellos en la playa y dotada con tres hamacas, dos sombrillas y dos sillas, tal y como explicó ayer la concejal de Bienestar Social, Susana García Chueca.

El amphy buggi estará a disposición de las personas interesadas todos los días de la semana desde las once de la mañana hasta las ocho de la tarde. El departamento municipal de Bienestar Social recomienda a quienes quieran hacer uso del vehículo acuático que realicen una reserva previa a través de los teléfonos 637 26 10 09 ó 943 42 93 11.

El verano pasado el vehículo anfibio estuvo en funcionamiento durante la segunda quincena de julio y el mes de agosto, periodo en el que fue utilizado 114 veces, 40 el primer mes y 74 el segundo. La ocupación no fue del 100%, pero sí se alcanzó este porcentaje en determinados días, según recordó García Chueca, quien aseguró que los usuarios valoran de manera 'muy positiva' el servicio, gestionado por la empresa Gureak-Gureserbi por un coste cercano al millón y medio de pesetas. El Ayuntamiento ha remitido una carta a 23 asociaciones relacionadas con personas con discapacidad para darles a conocer el amphy buggi.

La Federación de coordinadoras de disminuidos físicos de Guipúzcoa reconoce que, 'en principio', un servicio de este tipo es 'positivo'. Pero también le encuentra 'fallos'. Por ejemplo, no considera práctico el sistema de cita previa. 'Puedes reservar para un día y que te salga mal tiempo; esto, en más de una ocasión, corta a la gente', afirmó Norma Andrade, técnico del área de promoción de accesibilidad de la agrupación.

Las personas que ya han usado el servicio se quejan además de que alcanzar el agua es 'un poco circo', ya que han de cruzar todo el tramo de arena encima del vehículo, subrayó Andrade. Por ello, la federación ha solicitado al Ayuntamiento donostiarra que habilite un camino para poder llegar 'con una silla más normalizada' y 'discreta' a la orilla y, una vez en ella, acomodarse en el amphy buggi. Le ha pedido también que mejore las condiciones de accesibilidad del interior de la playa, pues, tras bajar a ella por la rampa, los discapacitados físicos aseguran que no pueden moverse sin ayuda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de junio de 2001