"No hay consuelo posible"

Cúper asegura que la única receta es dejar pasar el tiempo, aguantar el dolor y esperar

"No hay ningún tipo de consuelo". La tristeza de Héctor Cúper, con el rostro nublado tras perder su segunda final consecutiva de Liga de Campeones impregnaba hasta la última coma del discurso del técnico argentino del Valencia. "Me siento muy mal personalemente por haber perdido otras posibilidad". explicaba Cúper con voz cadenciosa. Una voz que contrastaba con la de su homólogo en el Bayern Múnich, Ottmar Hitzfield, que expresaba su satisfacción al afirmar que "estoy muy feliz, sobre todo porque el partido empezó muy mal para el Bayern".

Algo de lo que también quiso hablar el argentino del Valencia: "tuvimos pronto el partido muy favorable a nuestros intereses, primero con la ventaja en el marcador y luego con la ventaja en los penaltis, pero al final, otra vez nos quedamos sin nada".

Más información

El técnico alemán concedía a su rival el derecho al lamento y reconoció que "es amargo perder en los penaltis y el Valencia también hubiera merecido ganar, pero hemos tenido más suerte y debemos dar gracias a nuestro portero".

Una mención a la suerte en la que el cariacontecido Cúper también insistía: "Nos quedamos con la tranquilidad de que lo hemos dado todo, nadie se ha guardado nada, pero a veces, la suerte también es necesaria, como en los penaltis". Además del factor fortuna, el entrenador valencianista analizaba el desarrollo del partido y señalaba que "una de las claves del partido fue que el Bayern empatase tan pronto en la segunda parte. Fue un duro golpe porque ni siquiera nos habíamos acomodado en el campo". Cúper insistió afirmando que "si hubiéramos aguantado más tiempo, creo que habríamos hecho valer nuestra ventaja anímica de ir por delante en el marcador y nuestra fortaleza en el centro del campo". El argentino justificó el cambio de Aimar por Albelda al comienzo de la segunda parte argumentando que "había que solucionar los problemas del medio campo. Debíamos cubrir esa zona y tener recuperación del balón".

Más feliz pero también más lacónico a la hora de analizar el partido se mostró el técnico alemán: "Hemos insistido y hemos ganado. Tuvimos calma y quiero agradecer a mis jugadores esa calma".

La despedida de Cúper recuperó el tono combativo propio del entrenador y emplazó a sus jugadores "a recuperarse y pensar en la Liga para conseguir la clasificación para la próxima Liga de Campeones". También reflexionó sobre su receta para superar el trance: "Sólo hay que dejar pasar las horas , sentir el dolor profundamente y esperar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de mayo de 2001.

Lo más visto en...

Top 50