Reportaje:

'¡Que le metan 11 al Valencia!'

Valencianos del Barça, del Madrid o el Levante cuentan cómo ven la final

Antonio Calpe verá la final de Milán repantigado en el sofá de su casa. Ex jugador del Real Madrid y el Levante, Calpe vivirá una noche sin sobresaltos, 'muy tranquilo'. Tampoco parece que Ximo Puig, portavoz del PSPV en las Cortes, vaya a sufrir mucho. Ambos son valencianos y no esconden sus preferencias: son del Real Madrid, 'el equipo del régimen', que dice el escritor Ferran Torrent, quien se sitúa en las antípodas de los dos anteriores: 'Soy primero antimadridista, luego del Barça y el Levante'.

A Ferran Torrent, valenciano de Sedaví, autor de libros como Gràcies per la propina o No emprenyeu el comisari, Mestalla le parecía 'molt coent'. A Torrent le tiraba más Vallejo, donde acudía con sus amigos. 'Mi padre, que era choto, me llevaba a Mestalla, a tribuna. Pero yo disfrutaba más en Vallejo porque me identificaba con la gente. Entonces, la afición del Levante tenía fama de agresiva, resabiada; era la gente de izquierdas. Cuando vi que una señora le pegaba un paraguazo a un jugador del equipo rival dije: 'éstos son los míos'.

Lo mismo pensó Juli Millet, abogado y ex secretario del PSPV en las Cortes. 'A mí no me iba aquello de cultivar la fe valencianista. Mi padre era un acérrimo hincha del Valencia, pero yo, quizá influido por mis amiguetes de La Salle, en Paterna, me hice del Levante', recuerda Millet, nacido en Carcaixent.

A Antonio Calpe, que ganó cuatro Ligas y una Copa de Europa como jugador del Real Madrid, el resultado de la final de Milán le trae sin cuidado. Ni fu ni fa. Como a otros muchos aficionados granota. Unos más radicales en su inquina por el Valencia que otros. Vayamos por los más respetuosos, que son minoría: Pedro Villarroel, presidente del Levante, por ejemplo. 'Como valenciano me satisface que un equipo de la Comunidad haya llegado tan lejos. ¿Si siento envidia? ¡Qué va! Lo que siento es admiración. Además, estoy convencido de que el Valencia va a ganar la Champions'.

Toni Mollà, escritor nacido en Meliana, sería hoy un hincha más del Valencia si el 'tufillo anticatalanista que se respiraba en Mestalla en los años setenta y ochenta' no le hubiera quemado tanto. Ahora es del Barça.

Calpe, una vez el Real Madrid fue eliminado, prevé un partido muy igualado en San Siro: 'La final está al 50%'. 'Tal y como juegan pueden aburrir hasta a las ovejas', barrunta Torrent. Para ambos -en este sentido hay unanimidad entre los consultados- los éxitos del Valencia se sustentan en la labor de Héctor Cúper, el artífice del aguerrido equipo que se ha plantado en la final de la Liga de Campeones por segundo año consecutivo. 'Cúper es un entrenador como la copa de un pino. Ha habido años que el Valencia ha jugado mejor, como con Hiddink. Pero de poco sirvió', dice Calpe, que jugó en el Madrid desde 1965 hasta 1971. Cuando se le acabó el contrato, regresó al Levante, club en el que se retiró. Ahora es uno de los miembros de la secretaría técnica del club levantinista.

'Llegar a la final dos años seguidos es una gran hazaña. Hay que destacar la labor de Cúper. Preveo una final de pronóstico incierto', afirma Torrent. Para Ximo Puig, el Valencia acusó el 'miedo escénico' en la final de París. Ahora, en Milán, considera que el Valencia ha llegado más preparado ante un Bayern gris: 'No me gustó nada ante el Madrid; les falta creatividad'. A eso le llama Ferran Torrent 'fútbol cicatero'.

Lerma y el 600

¿Y Joan Lerma? ¿Qué piensa este levantinista insigne? Primero el discurso político: 'Los éxitos del Valencia contribuyen a la proyección en el exterior de la Comunidad Valenciana'. Lerma, ex presidente de la Generalitat Valenciana y ahora senador socialista, nació en el barrio de El Grao, donde cultivó su afición por el Levante. Embutidos en un Seat 600, Lerma y sus amigos seguían a menudo al conjunto levantinista en sus desplazamientos. 'Sé que no todos los valencianos de otros equipos celebran los triunfos del Valencia', asegura Lerma. Desde luego. 'Si le preguntas a mi hermano Ernesto, granota acérrimo, te dirá que ojalá el Bayern le meta 11 al Valencia', lanza Antonio Calpe.

'Yo me hice del Madrid porque todos mis amigos de Morella eran del Madrid', recuerda Ximo Puig, muy aficionado al fútbol: 'Sobre todo me gusta la liga inglesa, pero también veo partidos del calcio '. Puig vio la pasada final de la Liga de Campeones, entre el Madrid y el Valencia, en Morella. 'Mi madridismo fue una pasión inconfesable entonces', bromea.

Una pasión inconfesable, esta vez, es el madridismo del tenista Juan Carlos Ferrero, nacido en Ontinyent. 'Prefiere no pronunciarse', dice uno de sus entrenadores, Samuel. El entorno del tenista valenciano trata ahora de capear el temporal después de que Ferrero confesara su madridismo el año pasado, cuando celebró a lo grande el triunfo del Real Madrid sobre el Valencia en París. '¡Ojo! Nosotros somos de tres equipos, de los tres equipos que visten de blanco: el Ontinyent, el Valencia y el Madrid. Por el orden que quieras', explica el padre de Ferrero, Eduardo.

Quien no tiene ningún inconveniente en revelar su vena culé es el ex ciclista Vicente Belda, nacido en Alfafara, provincia de Alicante. 'Por desgracia, a veces soy del Barça. Sí, si se enfrentan el Barça y el Valencia prefiero que gane el Barcelona', cuenta Belda, quien no recuerda cómo se hizo culé: 'Tengos muchos años, 46, para acordarme'. '¿Antimadrista? No... Bueno, un poquito sí', responde el director del equipo Kelme.

'Antimadridistas'

Si Belda titubea, Juli Millet es categórico. 'Yo soy antimadridista, y luego del Levante'. Millet entronca con otros aficionados granota partidarios de que el Valencia se imponga al Bayern: 'Estoy con el Valencia, aunque nunca sabes la cara que va a sacar'. Millet, quien revela que su segundo equipo es el Barça, era uno de los miembros de la nutrida Peña Barcelonista de Valencia que aglutinaba a gente como Ferran Torrent , Butxana, o el ex Ministro de Sanidad socialista asesinado por ETA hace unos meses, Ernest Lluch. 'Aún recuerdo', cuenta Millet, 'un artículo que escribió Torrent contra mí en la desaparecida Hoja del Lunes porque yo había propuesto la expulsión de la peña de Jordi Blasco, hermano de Rafa Blasco , porque este último era del Madrid'.

'Después de Cruyff, quien más sabe de fútbol soy yo', dice Millet en tono socarrón. 'El Valencia tiene mucho mérito, porque hay equipos con mejor plantilla, como el Manchester, por ejemplo. Está claro que el Valencia se ha aprovechado de la crisis del fútbol italiano y de una Copa de Europa mucho más abierta', añade.

Valencianos del Barça. O del Real Madrid. 'Están bien estas contradicciones desde el punto de vista ideológico, como ocurre en mi caso', asegura Ximo Puig, cuyos dos hijos ni mucho menos han mamado la afición madridista de su padre: Miquel, de 17 años, es del Barça; Pau, de 10, del Athletic.

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