Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Codazos por una foto con el Rey

Don Juan Carlos recibe al Valencia en La Zarzuela y los directivos dejan en un segundo plano a los jugadores

Hay gente profesional de la foto. Gente que sabe colocarse, salir en las fotografías. Sobre todo si se trata de aparecer junto a personalidades relevantes. Caso del Rey de España, por ejemplo. Paco Real, relaciones externas del Valencia, es uno de ellos. Real es un tipo camaleónico, que igual vale para un roto -guardaespaldas del ex presidente Francisco Roig- que para un descosido -asesor del actual presidente, Pedro Cortés-. Ayer Real apareció cerca del Rey don Juan Carlos, muy cerca -arriba del monarca, a la izquierda-, sin importarle que algunos de los jugadores del equipo que ganaron la Copa del Rey de 1999 (motivo de la recepción real en la Zarzuela) estuvieran en una esquina, muy alejados de su Majestad. Así fue como Santiago Cañizares, guardameta internacional del Valencia, o el Kily González, internacional argentino, no están en la mayoría de las fotografías. Otros, en cambio, chuparon cámara todo lo que pudieron. Más ejemplos: el vicepresidente Jaime Molina, al lado izquierdo de don Juan Carlos, y con una sonrisa de oreja a oreja. O Enrique Roig, otro consejero del club que sólo hace acto de presencia cuando tiene que figurar. Ahí está, en la foto, asomando la cabecita justo detrás del Rey, a la derecha. Ya lo hizo tras la consecución de la Copa del Rey, en 1999, cuando se paseó por toda Valencia en un autobús descapotable, sacando pecho.

Si miran atentamente la imagen de arriba, se darán cuenta de que faltan la mayoría de los futbolistas, arrinconados ante el empuje de los directivos. 'Sí es verdad que hay directivos que sólo vienen en estos casos, y ayer se hicieron varias bromas al respecto', comentaba ayer uno de los integrantes de la plantilla, indignado cuando se le comunicó que no salía en la foto, puesto que se había colocado en una esquina.

En fin, que los directivos valencianista no entendieron que el protagonismo corresponde a los futbolistas, que son los que conquistaron la Copa del Rey. El Rey, en todo caso, sí sabía quién tenía el mérito deportivo, de ahí que, de entre la veintena de personas que le estrecharon la mano en el salón de las Magnolias, se detuviera a departir brevemente con Héctor Cúper, entrenador del Valencia; con Gaizka Mendieta, capitán del equipo; y con Juan Cruz Sol, delegado del club y ex futbolista del Madrid y del club de Mestalla. 'El Rey me conoce de las regatas de Palma de Mallorca, no es del fútbol', comentó ayer por la noche Sol. El Rey, en efecto, no es muy futbolero, a pesar de lo cual, el presidente valencianista, Pedro Cortés, lo colmó de detalles y beneplácitos. Le regaló una camiseta firmada por todos los jugadores de la plantilla, una insignia de oro y brillantes del club y un balón.

Don Juan Carlos mostró especial interés por conocer a los porteros -preguntó quiénes eran los guardametas-y charló con ellos -Cañizares, Palop y Jonathan- durante unos momentos. Cortés, además, le arrancó al monarca el compromiso de ir a Milán a apoyar al Valencia en caso de que el club valenciano alcance la final de la Liga de Campeones que se disputará en la ciudad italiana el 23 de mayo. Antes, sin embargo, el Valencia deberá eliminar al Leeds United, cuyo partido de ida se disputará el próximo miércoles en el estadio de Elland Road. 'No me gusta nada que haya tantos comentarios sobre la final', dijo ayer el vicepresidente Jaime Ortí, muy prudente al respecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de abril de 2001