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Una decisión 'anticonstitucional'

Rafael Gutiérrez Pérez se siente sobre todo contrariado por la decisión de la Escuela de Oficios de Madrid de no dejarle estudiar algo que él considera 'necesario para desarrollar y ampliar' su nueva profesión de quiromasajista Rafael tuvo que aprenderse la Constitución Española cuando preparó unas oposiciones que le llevaron a obtener una plaza de cartero en Correos. Desde entonces tiene siempre presente el artículo 14 de la Constitución, que proclama que ninguna persona puede ser discriminada por razones de raza, sexo, religión u opinión.

Rafael también sabe que, amparándose en ese artículo, puede llevar a la escuela ante los tribunales por incurrir en una presunta 'inconstitucionalidad', ya que se considera 'discriminado por razones de sexo', al no permitírsele estudiar el curso de esteticista. Y todo por el 'exceso de pudor' de sus compañeras y el 'machismo de sus parejas' masculinas.

Pero por la cabeza de Rafael, de momento, no pasa ejercer acciones judiciales contra la escuela. Dice que no quiere líos. Explica que con la decisión de hacer público su caso sólo pretende mostrar al resto de la sociedad que 'tanto aperturismo y tanta cultura de la igualdad es falsa', que todavía residen en la mente de algunas personas 'viejos prejuicios que son un auténtico lastre para una sociedad que pretende ser moderna'.

El director de la Escuela de Oficios de Madrid, Rosendo García, sabe que no admitir en el curso a Rafael Gutiérrez Pérez por ser hombre 'es inconstitucional', y asegura que, mientras esté en su mano, esta situación 'no volverá a producirse'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de abril de 2001