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Reportaje:

Tráfico avisa con dramatismo

La DGT ofrece imágenes de víctimas saltando por los aires en su nueva campaña para prevenir accidentes

Este año más de un espectador de televisión se estremecerá cuando vea la campaña de Tráfico en televisión por primera vez. Es muy escueta, pero contundente en el mensaje. La estrategia publicitaria aplicada hasta ahora, aun en sus momentos más dramáticos, se limitaba a ofrecer imágenes de accidentes en las que las víctimas apenas se veían. Los protagonistas eran vehículos involucrados en accidentes.

La campaña para reclamar prudencia a los conductores se estrena hoy en todas las cadenas de televisión y salas de cine y en ella se ve a las víctimas en primer plano saltando, literalmente, por los aires.

'¿Por qué nos ha dejado?', dice una voz de fondo sobre el plano de un cementerio donde acaban de enterrar a una mujer adulta.'¿Por una enfermedad degenerativa irreversible o porque alguien circulaba bajo los efectos del alcohol?', prosigue el locutor, mientras se muestra el atropello de la víctima cuando cruzaba un paso de cebra. Un conductor borracho arrolla a la viandante y la arroja estrepitosamente contra la calzada.

Su muerte no es consecuencia de una enfermedad degenerativa irreversible frente a la que apenas se puede luchar. Es peor de lo que parece. La viandante seguiría viva si el conductor del coche no hubiera ingerido alcohol. Su muerte se podría haber evitado con sólo cumplir las normas que prohíben conducir con exceso de alcohol en el cuerpo.

Los cuatro episodios diferentes en los que la agencia Tapsa ha comprimido la campaña de la Dirección General de Tráfico (DGT) para este año tienen la misma estructura. Cuatro escenas de muerte o situaciones de minusvalías de origen aparentemente natural que no lo son en realidad. Se podrían haber evitado.

La muerte de la viandante la produce un conductor borracho. El autismo de una muchacha es consecuencia del golpe que recibe en la cabeza al estrellarse contra el capó de un coche al salir despedida de la grupa de una moto. No llevaba casco. Todas las graves minusvalías que se contemplan son consecuencia del alcohol, el exceso de velocidad, no llevar casco o no ajustarse el cinturón de seguridad, las cuatro causas recurrentes de la mayor parte de los accidentes mortales. En todas las campañas anteriores de la DGT se hacía referencia a ellas. En la de este año se ve a las víctimas estrellarse como guiñapos. Las escenas están rodadas con especialistas.

Algunas asociaciones de automovilistas ya han salido al paso de esta vuelta de tuerca al dramatismo. Según Gloria Vinader, portavoz del RACE, 'las imágenes impactantes de accidentes pueden transmitir al ciudadano el mensaje de que conducir es peligrosísimo'. Vinader cree que conducir con miedo puede generar inseguridad. 'Es preferible incentivar la prudencia', ha dicho a Servimedia.

Mario Arnaldo, director del despacho Automovilistas Europeos Asociados, está convencido de que volver a la línea trágica ya no causa el impacto que se pretende: 'La violencia se ofrece a diario en altas dosis en todos los medios de comunicación'. Arnaldo coincide con Vinader en que apelar a la responsabilidad de los conductores para evitar los accidentes de tráfico, como hace esta campaña, es bueno, pero no lo es tanto la forma elegida para transmitirlo.

El hecho incontestable es que las muertes de tráfico se mantienen en cotas excesivamente elevadas. En los tres primeros meses del año (y hasta el 3 de abril) han fallecido más de 917 personas en accidentes de carretera. Supone un descenso del 4,2% con relación al mismo periodo del año pasado.

Pero a partir de mañana millares de automovilistas saldrán en avalancha de las grandes ciudades para aprovechar las vacaciones de Semana Santa. En esos días se multiplican los recorridos en carreteras secundarias. Según la DGT, esos trayectos por vías poco conocidas son los que aglutinan mayores riesgos de accidentes. Por eso aprovecha estas fechas para lanzar su nueva campaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de abril de 2001