ARZENO | EL PERSONAJE

El 'alexanco' del Racing

El central argentino es el segundo goleador del equipo

El Racing, un moribundo hace dos días, ha vuelto a la vida con la fuerza de un Hércules. Si no se lo quitan de las manos, al pobre Barça lo pulveriza. Arzeno, un central de temperamento batallador, clavó el tercer puñal en el costado herido catalán. Tres cabezazos suyos, las caza al vuelo, en la Liga y la Copa, ante la Real, Zaragoza y Barça, valieron otros tantos goles. Con tres tantos, es el segundo máximo goleador del equipo, por detrás de Amavisca (6). Cuando el técnico racinguista Gregorio Manzano se queda sin argumentos y apela a la épica, envía al central argentino al ataque, como hacía Cruyff con Alexanco, para que se bata el cobre con los defensas rivales. Sea como fuere, Arzeno se ha convertido en 'el líder natural', no por el juego en sí, sino por 'el carácter', precisa el ex azulgrana Juan Carlos, hoy técnico del Racing. 'Todo equipo', subraya Juan Carlos -que jugó junto a Cruyff en el Barça de mediados de los setenta-, necesita jugadores dotados de 'alma' como Arzeno, gente que 'saque el pecho en los malos momentos' y diga: '¡A por ellos!'. Ciertamente, Arzeno no teme cruzar el monte ni la pampa de noche. Como al gaucho Martín Fierro, 'en el peligro, el corazón se le ensancha'.

A Claudio David Arzeno (Villa María, 1970) le llaman El Polaco por razones que tienen más que ver con su código genético -pelo rubio y ojos azules- que con cualquier otra vinculación o querencia polaca. Procedente del Independiente de Menotti, el defensa porteño llegó a Santander en la temporada 1998-99. Desde entonces, ha disputado 78 partidos y siempre a vida o muerte. Visceral, tanto en el campo como en la vida, ha sido protagonista de lances que jalonan su biografía de algún que otro episodio polémico y controvertido. Como la noche que se estrelló con su coche en una calle céntrica de Santander, o el día que empleó la dialéctica de los puños en un pub santanderino. En la presente temporada, el vídeo de Anoeta vio lo que no vieron los dos ojos del árbitro, un codazo al lituano Jankaukas. Arzeno fue sancionado por el Comité de Competición con seis partidos. Sin embargo, en el Racing se considera a Arzeno una 'buena persona, accesible y llana'.

La grada le tiene por el sucesor de Merino, el gran ex capitán, otro jugador de mucho carácter a quien se clamaba: 'Merino, mátalos'. Ahora es Arzeno el que hace el papel justiciero, de ángel exterminador, porque se lo pide el público.

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