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Luis de Pablo define su cuarta ópera como una obra de grandes contrastes

'La señorita Cristina', basada en una novela de Mircea Eliade, se estrena el sábado en el Real

Luis de Pablo estrenará el próximo sábado en el Teatro Real su cuarta ópera, La señorita Cristina, basada en la novela homónima de Mircea Eliade. La obra, con libreto del propio De Pablo, que la definió ayer como una obra de grandes contrastes, es encargo de la Fundación Teatro Lírico y celebra los 70 años del compositor. La dirección escénica es de Francisco Nieva; la escenografía, de José Hernández, y el vestuario, de Rosa García. La dirección musical corre a cargo de José Ramón Encinar, como en los estrenos de las tres anteriores óperas del músico.

Luis de Pablo (Bilbao, 1930) hizo gala ayer de su humor mordaz y se mostró pletórico con su prolija rapidez de respuesta al presentar La señorita Cristina, con libreto escrito sobre una novela del escritor y antropólogo rumano Mircea Eliade de 1934. La ópera, en tres actos y con algo más de dos horas de duración, cuenta con Francisco Nieva en la dirección escénica, que ha optado por reunir los dos primeros actos dejando un solo intermedio.

De Pablo comentó que 'fue mucho más difícil estrenar Kiu (1982) en el teatro de la Zarzuela que ésta. Para el libreto, de entre las muchas historias de la novela, elegí una: la del amor central entre un hombre y dos mujeres, una viva y otra muerta'. El compositor está contento de la colaboración con Nieva: 'Ha aportado su experiencia, y hay detalles como la presencia de los campesinos sublevados que en la ópera solamente se sugiere, se alude, mientras que Nieva los presenta como tales'.

Con respecto a la plantilla orquestal, Luis de Pablo matiza: 'En mí no es una novedad cambiar el color orquestal e incluir instrumentos ajenos como los tambores metálicos o una batería de viento compuesta por flautas de pico y ocarina. También uso cajas destempladas. La expresión 'echar con cajas destempladas' parte del redoble con cajas a los que iban a ajusticiar, y esto duró hasta el siglo XIX. Yo las uso, me sirvo de ellas. Es un sonido sordo y siniestro, no hay vibrato, y la piel floja no permite afinación. Estoy seguro de que Richard Strauss no conocía esto de las cajas destempladas al componer la escena del ahorcamiento de Till Eulenspiegel, pues las hubiera usado'.

Francisco Nieva se refirió a las posibilidades de infraestructura del Real, que permite desarrollar 'un trabajo de creación enorme'. Y con respecto a La señorita Cristina, afirmó: 'Hay antecedentes con la novela, pues se hizo un filme y una serie de televisión. Yo quería dar la sensación de fluidez que hay ya en la música, llena de contrastes, quizás de referencias literarias o novelescas. Me importaba la casa llena de fantasmas, y por eso cambia la escena constantemente, pasando de una estancia a otra, y usamos la técnica de mezclar decorados corpóreos con proyecciones. La escenografía es un auténtico mecano electrificado, y los figurines de Rosa García, inspirados por Gustav Klim, son todo un espectáculo. Ha sido un trabajo muy largo, de pensar muchas horas en ello y donde pongo en práctica mis experiencias de antaño en el extranjero con la ópera moderna'.

José Hernández, pintor y escenógrafo encargado de estos decorados, dijo: 'Tenía una deuda con mi amigo Luis de Pablo, con su generosidad, ya que puso música a un corto sobre mi obra'.

Juan Cambreleng aprovechó la presentación del estreno de la pieza de Luis de Pablo para manifestar: 'Frente a las acusaciones de que no tenemos proyecto cultural o que no hay atención a la cultura y a la música españolas, esto es lo que tenemos, y lo exponemos'.

José Ramón Encinar, para loar la calidad de la instrumentación orquestal de Luis de Pablo en esta obra, atacó sin piedad al repertorio 'y su escasa calidad en lo orquestal desde Monteverdi, la ópera barroca, el belcantismo hasta Verdi', encontrando solamente consuelo con la llegada del verismo y la mención de Puccini. Poco después matizó sus propias aseveraciones salvando de la quema las tres óperas de Monteverdi como 'pilares de la lírica'. De Pablo refirió después algunas anécdotas respecto a su experiencia personal en cuanto a la creación musical con los ordenadores y los programas electrónicos, y, volviendo a La señorita Cristina, matizó que en la partitura están distinguidos los planos de acción de los personajes reales a los de estantigua.

Las funciones en el Real de La señorita Cristina serán los días 10, 12, 13, 14, 16, 17 y 18 de febrero, con un reparto encabezado por la mezzosoprano norteamericana Victoria Livengood (Cristina), la soprano milanesa Luisa Castellani (Sanda), la francesa Sylvie Sullé (señora Moscu) y el barcelonés Francesc Garrigosa Massana (Egor).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de febrero de 2001