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REPORTAJE

Primos hermanos bajo distinta bandera

Diego Alonso, del Valencia, es comunitario vía Italia; Iván Alonso, del Alavés, vía España

En medio del escándalo de los pasaportes falsos, se dan casos realmente curiosos. Como el de los dos primos hermanos uruguayos que juegan en la Liga española: los Alonso. El delantero valencianista Diego Alonso, de 25 años, dispone del pasaporte italiano, obtenido al alegar un bisabuelo del país transalpino; el delantero del Alavés Iván Alonso, en cambio, posee la nacionalidad española, la misma que tenía su padre. ¿Cómo es posible, si son primos hermanos?

La historia es un tanto compleja. El abuelo de ambos era español: natural de Castro Urdiales (Cantabria), pero residente en Montevideo (Uruguay). Éste tuvo dos hijos, Edgardo -padre de Diego Alonso- y Daniel -padre de Iván-. Y aquí empiezan las diferencias. Mientras Edgardo obtuvo la nacionalidad española entre otras cosas para favorecer su carrera futbolística: jugó en el Sevilla y en el Castellón; Daniel no pudo conseguir dicha nacionalidad 'porque carecía de plata', según explicaba ayer su hijo, el valencianista Diego Alonso. Así, pues, fue fácil para Iván obtener el pasaporte español, mientras que a Diego Alonso le pusieron muchas trabas. De hecho, la legislación española sólo admite la nacionalización a través del parentesco directo, pero no a través de los abuelos.

Una vía que sí es admitida en el Código Civil italiano, que concede el pasaporte a quienes acrediten tener un antepasado italiano, por muy lejano que quede. 'En Italia no se pierden las generaciones, como pasa en España', manifestó ayer quejoso Diego Alonso, un tanto nervioso cuando fue preguntado de nuevo sobre el tema de los pasaportes falsos. De modo que, cerrada la puerta española, Diego Alonso recurrió en su día a su bisabuelo italiano, que fue el que lo convirtió en ciudadano comunitario. Ninguno de los dos primos, pues, ocupa en Europa plaza de extranjero, a pesar de conseguirlo por caminos muy distintos.

Esta condición de comunitario facilitó el fichaje de Diego Alonso por el Valencia. El club valenciano pagó por él cerca de 1.600 millones de pesetas al Gimnasia y Esgrima de la Plata argentino, el pasado verano. 'Me sorprende que se esté investigando todo esto, pero pueden hacerlo si quieren. Yo estoy tranquilo', añadió Diego.

Iván Alonso, procedente del River Plate de Montevideo, también vino a España el pasado verano, pero por un precio considerablemente inferior a su primo: unos 85 millones de pesetas fueron los que abonó el Alavés.

El rendimiento de ambos está siendo opuesto. Iván, con cuatro goles en la Liga y uno en la UEFA, se ha convertido en el suplente más rentable del Alavés: un delantero pequeño, rápido y de gran nivel técnico, además de notable cabeceador. Tiene 21 años y por todo eso al club vitoriano no le duele demasiado desprenderse de Javi Moreno al final de temporada.

A su primo Diego, sin embargo, no le ruedan tan bien las cosas. Su fama de potente goleador ganada tanto en Uruguay, donde es internacional, como en su etapa argentina, le convirtió en el Valencia en el previsible sustituto de Piojo López cuando éste se marchó al Lazio. El noruego Carew, no obstante, le tapó la titularidad. Ahora, Diego Alonso apenas se asoma al equipo de Héctor Cúper, sólo suma un gol y es candidato número uno a ser traspasado en junio.

De los 10 uruguayos de la Liga, ocho son comunitarios y sólo Darío Silva y Núñez ocupan plaza de extranjero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de febrero de 2001