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Amazon indemniza con "stock options" a los 1.300 empleados que despedirá

Si la nueva economía popularizó las opciones sobre acciones (stock options) para fidelizar al valioso empleado, Amazon.com está a punto de convertirlas en un subsidio de paro a la americana. El gigante del comercio electrónico estadounidense creará un fondo de 2,5 millones de dólares (445 millones de pesetas) en títulos para los 1.300 trabajadores que pondrá en la calle, el 15% de la plantilla. 'Despedirles ha sido una decisión triste; queremos compartir nuestro éxito futuro con ellos', indicó ayer Diego Piacentini, vicepresidente encargado del negocio internacional. Por primera vez en cinco años, Amazon.com anunció beneficios para 2001.

Amazon.com, que gestiona la mayor tienda on line del mundo, mantendrá el fondo hasta mediados de 2003, después será vendido y repartido entre los despedidos. Sólo falta saber en qué proporción se distribuirá el dinero y, sobre todo, qué repercusión tendrá la iniciativa. Premiar e incentivar a los nuevos llegados con opciones sobre opciones es una práctica habitual en las empresas de alta tecnología. Pero utilizarlas para indemnizar a los despedidos sienta precedentes en cualquier modelo de negocio, de la nueva o de la vieja economía.

La novedad fue anunciada con orgullo por los ejecutivos de Amazon.com. Más apesadumbrados se mostraron a la hora de comunicar a 1.300 de sus 8.500 empleados que tendrán que abandonar la compañía y el cierre de dos centros de distribución. La reducción es dolorosa, pero 'claramente es la mejor decisión para nuestro negocio', aseguró Jeff Bezos, fundador y presidente de Amazon, a los analistas.

Las pérdidas de la compañía alcanzaron los 545,1 millones de dólares (96.298 millones de pesetas) en 2000, frente a los 323,2 millones de dólares que perdió un año antes. Amazon.com caía ayer en Bolsa un 5%, sobre todo por reconocer que las ventas decaen: crecerán un 20% este año, mientras en 2000 subieron un 68%.

Con el recorte de plantilla, el mayor de Amazon.com, la compañía afirmó que estaría en disposición de mostrar resultados positivos en el último trimestre de este año. 'Hemos elegido de forma definitiva cambiar expansión por rentabilidad', indicó Warren Jenson, director financiero. No significa que Amazon.com se convierta en un negocio con beneficios convencionales, pero al menos se trata de la primera vez que promete a los inversores ganancias de algún tipo.

La duda reside ahora en, si con recortes de plantilla, se arreglan las cuentas en un año de desaceleración económica en Estados Unidos y de crisis para de Internet. Un total de 47 puntocom han entrado en bancarrota y más de 100 han recortado su plantilla desde abril pasado. Además, las reducciones amenazan el sistema de distribución de Amazon.com, famosa por su impecable servicio al cliente. 'Estamos seguros de lo que necesitamos y los recortes no perjudicarán el negocio', dijo Diego Piacentini.

En el maremágnum del incipiente negocio del comercio eléctronico, Amazon.com ya se ha convertido en toda una leyenda. En 1994, Jeff Bezos dejó su trabajo como programador de ordenadores en Wall Street, cargó su furgoneta y se paseó por varios Estados para recopilar 20 productos que se pudieran vender en la red. Se instaló en Seattle y, en julio de 1994, fundó la compañía. Un año después, la página de Amazon.com se volcó en la red para vender libros y música.

Pronto empezó a ganar dinero gracias a una base de clientes de culto que buscan rarezas literarias o musicales. En 1996 era ya una de las tiendas virtuales de más éxito, espejo en el que se miraban los aspirantes de la nueva economía. Los ingresos han pasado de 15,8 a 2.800 millones de dólares en cuatro años. Su debú en el Nasdaq, en mayo de 1997, generó gran expectación y, al año de su existencia, alcanzó a la libería más grande del mundo real, Barnes & Noble.

Amazon.com es ahora mucho más que una tienda de libros y discos compactos. Varias alianzas con otras empresas han llenado su almacén de juguetes, cámaras de fotos, impresoras, televisiones, teléfonos móviles, ordenadores, productos de salud y belleza y hasta herramientas. Ha abierto tiendas en el Reino Unido, Alemania, Francia y Japón. Una estrategia criticada por muchos, que sostienen que Amazon ha gastado demasiado.

'Nuestro compromiso de inversiones, también en Europa, se mantiene', aseguró Piacentini. Pero Amazon.com vive bajo un intenso estrés para probar al mercado que puede darle la vuelta a su histórica serie de pérdidas. Ésta no es la única presión. Amazon.com una de las pocas compañías de Internet con representación sindical. 'Los trabajadores han sido sacrificados por Wall Street', indicó en un comunicado el sindicato WashTech.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 2001

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