Reportaje:FÚTBOL | Internacional

Aislados en el castillo

El secretismo marca la concentración del Manchester United en Jerez

Son pocos, muy pocos, los jerezanos que pueden dar fe de que el Manchester United inglés ha pasado cuatro días en Jerez. El secretismo impuesto por su entrenador, Alex Ferguson, y los responsables del hotel Montecastillo se llevó a tal extremo que la estancia de sus jugadores en la localidad gaditana hubiera pasado casi desapercibida. Las fotografías de su visita al circuito el lunes y de una salida nocturna el martes, con la obligada parada en un pub irlandés donde la plantilla se dio al caldo de su tierra, son los documentos gráficos que prueban que el actual campeón de la Liga inglesa y rival del Valencia en la Liga de Campeones estuvo esta semana en la ciudad.

El motivo de tan fantasmagórica estancia obedece a que todo lo que el Manchester podía necesitar lo tenía dentro de los muros del hotel Montescastillo, un gigantesco y moderno complejo hotelero que se afanaron en convertir en una auténtica fortaleza para esta miniconcentración de recuperación y descanso que sir Alex Ferguson ideó aprovechando el parón de la Liga inglesa, donde el Manchester, actual líder, se muestra intratable. ¿Qué ha encontrado Ferguson en Montecastillo para privar a los suyos de las excelencias de Jerez? Pues de todo, menos periodistas. Una condición que ya exigieron en su concentración del Mundial de Clubes que disputaron el año pasado en Brasil. El complejo cuenta con dos campos de fútbol y otro de entrenamiento, los tres de reciente construcción bajo la supervisión de técnicos ingleses. Además, los jugadores utilizaron las modernas instalaciones del Centro de Salud Activa, que cuenta con una piscina cubierta climatizada, dos jacuzzis, sauna de vapor y seca, un completo gimnasio y una sala de tratamiento, masajes y solarium. Y para los ratos de ocio, un campo de golf de 18 hoyos, también muros adentro, a unos 200 metros escasos del edificio principal.

Una jaula de oro

Instalaciones que Beckham, Sheringham, Van der Gouw, Keane, Irwin, Cole, Stam disfrutaron en exclusiva gracias al pacto al que Ferguson llegó con Tony Bridges, ex jugador inglés y representante del hotel Montecastillo en el Reino Unido. Un acuerdo por el que los responsables del hotel habían de congelar las reservas durante su estancia y cuidarse de alertar al personal para evitar posibles filtraciones a la prensa.

A cambio, la expedición encontró una auténtica jaula de oro en la que cada jugador contaba con una habitación doble, 35 de las 121 que oferta el hotel, porque sir Alex Ferguson se alojó en una suite cuyo precio es de 120.000 pesetas por noche. Distinción que incluyó extras como el colchón especial que solicitó Beckham para cuidar su maltrecha espalda y los mimos que le dispensaron las fuerzas de seguridad para garantizar su seguridad.

El único riesgo al que Beckham estuvo expuesto fue el que le reportó su curiosidad. El spice boy recibió una reprimenda en su visita al circuito pues trató de cruzar la pista mientras rodaba un Ferrari. Esto no le impidió a Beckham curiosear por el box de la escudería Ferrari y montar en los monoplazas junto a Cole, Keane, Sheringham, Stam, Solksjaer o los hermanos Neville. Tanto disfrutó el que pretende ser el jugador más caro del mundo -su contrato termina en junio y sus representantes piden al Manchester United cerca de 1.400 millones de sueldo- que Beckham, aprovechando que la lluvia aplazó la liviana sesión de trabajo, repitió visita el miércoles con Sheringham.

Ferguson ha prometido regresar a Montecastillo. Quizá lo haga antes Beckham, pero con Madrid como destino. Al menos eso es lo que le recomendó Luis Figo desde Londres en el acto de entrega del premio World Sports: 'Beckham ha llegado al tope en Inglaterra y en el Manchester. Sé que tendría un éxito fantástico en España'.

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