Una venganza se cobra cuatro asesinatos en Francia

Cuatro hombres, dos de ellos policías, fueron asesinados ayer en Narbonne (suroeste de Francia) por un individuo que logró huir en un coche robado a su última víctima y se saltó un control de la Gendarmería. El presunto homicida, Albert Foulcher, un antiguo agente de seguros, había sido condenado a cadena perpetua en abril del año pasado por el asesinato de un compañero en 1993. Foulcher disparó primero contra Pascal Herrero, que había prestado testimonio contra él en el juicio por el que fue condenado el ex agente de seguros. Una patrulla de policía que trató de intervenir fue recibida a tiros y resultaron muertos los dos agentes que la componían. La cuarta víctima es una agente de seguros, también testigo de cargo en el mismo juicio, que cayó muerta a unos centenares de metros del lugar donde se produjeron los primeros asesinatos.

La sucesión de hechos hace pensar que el ex agente de seguros ha actuado por venganza. El presunto homicida de las cuatro personas fallecidas ayer había permanecido en prisión provisional desde 1993 a 1998, bajo control judicial, y tras salir de prisión no compareció a las citas judiciales previstas y quedó fuera de control.

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