Una mujer de 84 años cae por una ventana del séptimo piso y sólo se fractura un brazo y la pelvis

Pilar Le Plateniere, viuda de 84 años, con dos hijos, parece tener un pacto secreto con la vida. Esta mujer delgada, de 1,60 de estatura, con el pelo cano recogido en un moño, sobrevivió anteayer, tras caer al vacío por una ventana de su casa, un séptimo piso de unos 12 metros de altura, en la calle de Génova (Centro). Sólo sufrió fractura de pelvis y el brazo izquierdo.

Eran las 20.30 del miércoles. Pilar trataba de arreglar una persiana que se había vuelto a atorar en un dormitorio. Cogió una escalerita y la puso frente a la ventana. Se subió y, con un martillo, comenzó a dar golpecitos a la persiana. 'Yo la vi desde mi ventana y le dije a mi asistenta: 'Me está dando angustia ver a Pilar. Me mareo', explicó ayer su vecina del séptimo B. La persiana no bajaba y Pilar le dio más fuerte. Perdió el equilibrio y se precipitó al vacío por el patio interior, con el martillo en la mano. En la caída, chocó y arrancó las cuerdas del tendedero de ropa del quinto.

Cayó contra el suelo del patio interior, que está a la altura del segundo piso. Golpeó con su lado izquierdo contra los rojizos azulejos de ladrillo y así quedó tendida. El impacto de su cuerpo contra el suelo fue tan sonoro que alertó a dos mujeres, Carmen Nicholls, de 71 años, y su sobrina, Isabel Morueco, de 46, que charlaban en la cocina del segundo B. 'Mi sobrina salió y la abrigó con una manta mientras yo llamaba a urgencias', describió Nicholls.

Los sanitarios del Samur-092 inmovilizaron a la accidentada, le dieron analgésicos y la llevaron al hospital clínico de San Carlos, donde ayer reposaba en la unidad de cuidados intensivos. Su estado es grave, aunque los facultativos no temen por su vida. 'Llamaré a alguien para que me arregle la persiana', comentó la paciente a los médicos.

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