Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN

La Constitución de los ciudadanos

La Constitución de 1978 cuenta con los mecanismos para afrontar los nuevos retos de la sociedad

Hoy, día 6 de diciembre, celebramos un nuevo aniversario de la Constitución de 1978. Hace ya más de dos décadas que los españoles iniciamos un proyecto compartido de libertad en democracia; un cambio político que, pese a la incredulidad y oposición de algunos sectores y prohombres actuales, ha supuesto la transformación de nuestra convivencia, alcanzando cotas desconocidas en nuestra historia. No sólo nos permitió ponernos a la altura de aquellas sociedades admiradas entonces por su grado de libertad social y prosperidad económica, sino que en algunos aspectos nos sitúo a la vanguardia europea de las transformaciones políticas y sociales. Además, todo ello gracias a un clima de consenso y diálogo que convirtió a nuestra transición política en referente obligado para todos aquellos países que iniciaban el camino hacia la democracia.Veintidos años después, en nuestro país disponemos de una democracia consolidada. La Constitución ha sido aceptada mayoritariamente y ha contribuido a solucionar buena parte de nuestros grandes problemas históricos. Es una Carta Magna que asegura al individuo sus libertades fundamentales; que establece los mínimos derechos sociales para una vida digna; que impele a los poderes públicos a unas políticas activas en favor de la libertad y la igualdad de los ciudadanos; que organiza los poderes públicos inspirándose en la más contrastada tradición constitucional europea; que, en definitiva, procede a sentar las bases del más ambicioso proyecto descentralizador de la historia de España en los dos últimos siglos. Los ciudadanos españoles tenemos fundados motivos para sentirnos orgullosos de nuestro texto constitucional.

La Constitución de 1978, por otro lado, cuenta con los mecanismos necesarios para afrontar los nuevos retos que se abren a la sociedad. Más de dos décadas después de su aprobación se han producido cambios vertiginosos, transformaciones en las formas de vida y de cultura, en las formas de concebir nuestra convivencia, en la globalización de las relaciones sociales y económicas, en definitiva, en la aparición de ese fenómeno que se ha dado en llamar la Sociedad de la Información.

El socialismo español y, en particular, el socialismo valenciano ha hecho un esfuerzo de renovación que supone aceptar el reto de estos recientes cambios sociales. El socialismo se identifica hoy con los nuevos valores de una ciudadanía libre.

Los socialistas queremos dar respuesta a las demandas de los ciudadanos en una sociedad, con nuevos riesgos, sí, pero sobre todo con nuevas expectativas. Una sociedad que, en un marco de creciente complejidad, ofrece, sin embargo, posibilidades insospechadas de prosperidad. Los socialistas valencianos queremos contribuir con nuestro esfuerzo a construir una cultura participativa en la que los ciudadanos tengan la posibilidad de aprovechar todas esas opciones. Ahora bien, eso exige cambios. No sólo hay que abrir nuevas vías y nuevos puentes a la participación ciudadana, sino que hay que cambiar profundamente el calado y el peso de las actuales políticas educativas. La nueva ciudadanía con la que nos identificamos sólo estará en disposición de aprovechar las oportunidades de la Sociedad de la Información si se produce una radical transformación de las políticas del conocimiento para ponerlas al servicio del ciudadano.

En los últimos años, los gobiernos de la derecha han puesto en marcha políticas neoliberales sólo sustentables desde una concepción egoísta del individuo que únicamente busca el beneficio privado. Los socialistas valencianos no podemos sino estar en total desacuerdo con tal concepción del gobierno y del individuo. Nuestro referente sigue siendo la Constitución. Nuestros valores siguen siendo la libertad, pero también la igualdad y la solidaridad. Nuestro objetivo último, en definitiva, son los ciudadanos, individuos que viven en sociedad y quieren vivirla con dignidad, ciudadanos libres, responsables, críticos y solidarios.

Desde estas premisas, celebramos el aniversario de la Constitución de 1978. Los socialistas, máximos defensores del proyecto constitucional, queremos aportar nuestro grano de arena a ese proyecto colectivo. Queremos, desde el diálogo y el pacto, contribuir a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, trabajar ahora como una oposición útil, una oposición que aporte soluciones, una oposición que no crispe innecesariamente a la sociedad, una oposición que esté en disposición de gobernar en un inmediato futuro con el nuevo talante que exige una ciudadanía libre.

En un día tan señalado, los socialistas valencianos queremos redoblar nuestro compromiso con una política al servicio del ciudadano, una política que asegure un futuro de prosperidad para nuestra sociedad. Los constituyentes establecieron unas sólidas bases políticas. Nuestro reto en las actuales circunstancias es garantizar a los ciudadanos de la Comunidad Valenciana las certidumbres de la solidaridad y de la confianza en lo público. Desde el esfuerzo colectivo hemos de ser capaces de establecer las bases sociales y económicas que aseguren una efectiva igualdad de derechos y oportunidades para todos.

Joan Ignasi Pla es secretario general del PSPV-PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de diciembre de 2000