Entrevista:LA RENOVACIÓN SOCIALISTAMANUEL CHAVES SECRETARIO GENERAL DEL PSOE

"La nueva ejecutiva ha de ser creíble dentro y fuera del PSOE"

Manuel Chaves (1945) afronta a partir de hoy su tercer congreso como candidato a la secretaría general. Quiere obtener un amplio respaldo para su nueva ejecutiva, pero lo que más le preocupa es que ésta sea creíble.

Pregunta. El apoyo con el que se presenta al congreso no lo ha tenido nunca un secretario general. ¿Cómo lo valora?

Respuesta. Como punto de partida del congreso es positivo contar con un grado de confianza tan amplio, aunque luego se tiene que reafirmar en la votación de la gestión. Pero, lo más importante, es que este nivel de confianza con el que presumiblemente empezamos se traslade también a lo que yo creo que es lo más destacado del congreso: el programa con el que sale el partido y la comisión ejecutiva regional. Al final, eso es lo importante. Voy a tratar siempre de buscar el equilibrio entre conseguir el máximo respaldo posible con que sea un órgano de dirección eficaz, reducido, operativo y, sobre todo, que tenga credibilidad ante el conjunto de los militantes, pero también ante la opinión pública. Son los dos factores fundamentales de la comisión ejecutiva regional que tiene que salir del congreso.

P. ¿Eso quiere decir que no está dispuesto a sumar votos por sumar?

R. Dicho de otra manera: Puede darse, y lo planteo como hipótesis, un órgano de dirección que tenga un respaldo masivo, por encima del 90% de los delegados al congreso, y sin embargo que ese órgano de dirección, con el cual se pueden sentir satisfechos los militantes, no sea eficaz ni operativo o el que esté esperando la opinión pública. Por eso digo que hay que buscar un órgano de dirección que tenga el máximo respaldo posible, pero que sea cohesionado y que tenga credibilidad dentro y fuera del partido.

P. El hecho de que haya tantas expectativas puestas en la próxima dirección política ¿le añade presión?

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R. Bueno, uno se tiene que liberar de la presión. Esas expectativas lo que provocan es que recaiga mayor responsabilidad sobre las espaldas del congreso y, singularmente, sobre mí.

P. Los congresos regionales del PSOE no están saliendo bien. ¿Le influye?

R. Espero que no ocurra nada anormal. El PSOE de Andalucía ha gozado tradicionalmente de cohesión y madurez y no podemos olvidar otros dos elementos y que se interrelacionan o retroalimentan: Es un partido que ha ganado y gana elecciones y eso proporciona cohesión. A su vez, la cohesión es un elemento muy importante para ganar las elecciones. Esas dos cosas juegan un papel destacado a la hora de afrontar de manera tranquila y pacífica un congreso, porque, como decía José Luis Rodríguez Zapatero, las cosas están bastante claras.

P. Pero el hecho de que la foto de otros congresos regionales del PSOE no sea buena ¿obliga al PSOE de Andalucía a hacer un magnífico congreso?

R. Debería de ser un acicate. Nunca se sabe lo que puede suceder, pero no espero una salida como los congresos de Madrid o del País Vasco, porque sería un auténtico desastre. No es eso lo que prevemos con todos los datos que tenemos ahora.

P. ¿La pulsión de cambio en el PSOE de Andalucía es comparable a la que se dio en el 35º Congreso Federal?

R. Lo más significativo del 35ª Congreso es que abrió una nueva etapa, desde la perspectiva de que con José Luis Rodríguez Zapatero se soluciona un problema de sucesión de distintos liderazgos que no habían cuajado. Y hay una nueva etapa que también se caracteriza por talantes y formas de hacer políticas nuevas. El congreso del PSOE de Andalucía se tiene que insertar en esa línea, sobre todo, porque siempre ha sido una organización que históricamente ha estado abierta a los cambios producidos a nivel federal y también porque se ha situado a la cabeza de esos cambios.

P. Parece que todo el interés del congreso se centra más en la próxima ejecutiva que en las propuestas de la ponencia marco.

R. Mediáticamente interesan menos las ideas que las personas. Las personas crean mucho más morbo dentro y fuera del partido que las propias ideas que se van a discutir, que las hay, existen y son importantes. El partido tiene y debe de estar en un cambio continuo, porque no es posible que gane una tras otra elección si no se renueva permanentemente y cambian personas, ideas y programas.

P. ¿Cómo se combina esos cambios con el hecho de que su equipo haya tenido una nota alta en la gestión?

R. En este congreso hay que producir una síntesis entre gente experimentada que ha trabajado mucho y ha hecho posible la victoria del partido socialista en las últimas elecciones, con personas de una nueva generación política, que también ha tenido una participación en esa victoria desde otros puestos, que son conocidas hasta cierto punto y que está en condiciones de asumir puestos de responsabilidad en la dirección del partido y de las instituciones. De todo eso hay que hacer una síntesis que haga posible que el órgano que salga sea operativo, reducido y cohesionado.

P. ¿Las presiones territoriales van a ser determinantes?

R. No pueden ser criterios prioritarios ni van a ser determinantes a la hora de conformar una comisión ejecutiva, pero que va a haber presiones, seguro. Habrá que tenerlo en cuenta. No soy un ingenuo para no entender que en una organización tan compleja y tan diversa como el PSOE de Andalucía los territorios deben tener su reflejo en el órgano de dirección. Lo que me importa es que la ejecutiva regional resultante no sea la suma de personas de distintas provincias, sino que sea un equipo que tiene como responsabilidad la de dirigir todo el partido.

P. Cuando habla de contar con una nueva generación política ¿van a responder a criterios territoriales?

R. Cuando los dirigentes del partido en los congresos provinciales me han dicho que tengo un margen de maniobra amplio para elaborar la ejecutiva entiendo que es para tener libertad para determinar una serie de personas que responda a ese planteamiento de una nueva generación política que quede liberado del condicionamiento territorial.

P. ¿Por qué ha dicho que este congreso no es el de la sucesión?

R. Porque no lo es ni lo debe de ser. En algún momento, que hoy por hoy está superado, se pudo plantear que éste podría ser un congreso de sucesión ante una hipotética retirada mía.

P. ¿De dónde surge ese planteamiento?

R. No lo sé, pero es verdad que así se pudo plantear. Y este no es un congreso de sucesión, sino para tomar un nuevo impulso y ganar las elecciones de 2004. Lógicamente sería un error plantearse la sucesión a tres años y pico vistas las elecciones autonómicas y generales. Si hay que plantearla se hará en el momento procesal oportuno, cuando se convoquen las elecciones.

P. ¿Hay Manuel Chaves para rato como decía Pizarro?

R. Yo no descarto ser el candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía en las próximas elecciones, pero añado que esa cuestión se decidirá cuando se convoquen. Entonces será el momento de tomar la decisión definitiva.

P. ¿Cuál es el objetivo del PSOE a partir de que termine el congreso?

R. El partido tiene que responder a nueva etapa y tener en cuenta unos elementos que hay que analizar. En 2004 vamos a llevar 22 años en el Gobierno andaluz y 500.00 jóvenes que nacieron en 1982 van a votar por primera vez. El reto del PSOE no es sólo ganar las elecciones en Andalucía sino también las generales. Es decir, tenemos que mantener una absoluta comunicación y fluidez con la ejecutiva federal, apoyándola en su estrategia, porque el que gane el PSOE a nivel nacional tendrá influencia para que ganemos en Andalucía. En la medida en que gane el PSOE las generales o la diferencia con el PP sea menor, nuestro trabajo aquí será mucho más fácil.

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