Llamazares y Frutos pactan una dirección para garantizar la unidad

Continuidad

La unidad en el seno de Izquierda Unida (IU), preocupación básica de la mayoría de los dirigentes tras la división mostrada en la asamblea del pasado mes de octubre, parece garantizada, al menos de momento. Los dos grupos enfrentados por la sucesión de Julio Anguita, dirigidos por Gaspar Llamazares, nuevo coordinador general, y Francisco Frutos, secretario general del PCE, han entrado en una vía de no retorno para lograr un acuerdo definitivo que les permita intentar la recuperación de IU, deteriorada política, electoral y económicamente.Las condiciones de este pacto, al que ayer se dio un empujón con una reunión entre ambos grupos, pasan por un reparto de la dirección que satisfaga a ambos. El encaje de Frutos en esa dirección, uno de los escollos fundamentales, parece resuelto con la creación de la figura del coordinador ejecutivo. Una especie de número dos que el grupo del secretario general del PCE interpreta como una auténtica "bicefalia", aunque desde el sector del nuevo líder no se acepta este término.

En realidad, Llamazares logra, a falta de perfilar los últimos detalles, un amplio margen de maniobra en la dirección efectiva del día a día. Su mano derecha, Rubén Fernández, dirigente del PCE asturiano, como él, será el nuevo hombre fuerte de la coalición para los asuntos de la gestión diaria y de los conflictos internos que puedan surgir. El nombre que se le dará a su puesto es el de secretario de la Comisión Permanente.

Además, pondrá a otro hombre de confianza, Manuel Monereo, a elaborar el nuevo programa electoral, uno de los aspectos más descuidados en los últimos dos años, según el propio Fernández. Otro de los asuntos que más preocupan a Llamazares es la recuperación de la deteriorada relación entre IU y los sindicatos, especialmente Comisiones Obreras. El apoyo de la dirección anterior al sector crítico del sindicato ha enrarecido las relaciones entre las dos fuerzas, y el nuevo coordinador cuenta con otro hombre de su confianza, Manuel Cámara, para recuperar este frente con la nueva dirección de CC OO.

Llamazares colocará a otros dos hombres de confianza: Ginés Fernández, que no iba en su lista pero se le considera un hombre fiel a él, continuará como secretario de organización y Luis Carlos Rejón seguirá al frente de la comisión federal. Además, las minorías podrán colocar a tres de sus miembros en la Permanente: Concha Denche (Espacio Alternativo), Alonso Puerta (Pasoc) y José Francisco Mendi (Tercera Vía). La continuidad, tanto en los dirigentes aportados por la candidatura de Llamazares como los de Frutos, es la nota dominante, algo que muchos justifican por la escasez de personas dentro de IU dispuestas a trabajar en el levantamiento de un proyecto que se antoja difícil.Por parte de Frutos, entrarán en la máxima dirección, como estaba previsto, Inés Sabanés, que se encargará de política municipal; Willy Meyer, asumirá Defensa e Interior; Marisa Castro, el área de la mujer; Salvador Jové, Economía, y Javier Alcázar, Trabajo. Además, el coordinador de Madrid, Ángel Pérez, estará en la permanente aunque no ocupará ninguna cartera. Ángeles Maestro y Susana López, del sector crítico, también tienen casi garantizada su entrada. Falta por definir el área de Internacional, disputada entre Pedro Marset y José Navas.

El único problema real es el número de personas que compondrán la permanente, la dirección del día a día. El máximo, descontando a Frutos y Llamazares, es de 15. Y todos quieren poner a gente de su confianza, por lo que ambos tendrán que ceder algún puesto. Todo para lograr que el próximo día 25, cuando se reúna el Consejo Político Federal para ratificar la dirección, Llamazares y su equipo de consenso obtengan un apoyo superior al 80%.

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