Las mujeres musulmanas debaten en Valencia cómo borrar su imagen tópica

La mujer musulmana es invisible para Occidente, y cuando éste repara en ella su visión resulta tópica y estereotipada. Esta simplificación de la que a veces es objeto la mujer islámica fue ayer objeto de debate en el II Congreso Nacional de Mujeres Musulmanas, celebrado en Valencia con la asistencia de 300 mujeres. Bajo el lema Por nuestros jóvenes, la luz del futuro, las participantes reflexionaron sobre la mujer islámica en el próximo siglo, la familia y la educación de los niños y los jóvenes. La periodista Nawal Sibai, de la publicación El Sharq de Qatar, defendió que la situación de las mujeres en general está fuertemente ligada al grado de libertad y desarrollo del país en el que reside. "Donde existe libertad, las mujeres prosperan. Pero donde no hay libertades, la mujer es la primera y gran perjudicada", expuso Sibai. Ésta agregó que, más allá del género, la mujer musulmana es ante todo un ser humano, una mujer, "se ponga lo que se ponga y se vista como se vista". "Si tenemos problemas y el primer paso es reconocerlos, es preciso asumir que no los tenemos como mujeres sino como nación", subrayó la periodista.

En opinión de Sibai, la educación es la única vía que las mujeres tienen para conseguir la libertad y la igualdad y, "la palabra", la mejor manera de educar a las nuevas generaciones en la tolerancia y la convivencia con otras culturas sin menoscabo de su identidad islámica. "Hemos agotado todo: guerras, sangre... La fuerza ha vuelto a la palabra, Es el mejor medio", manifestó.En este sentido, la falta de escuelas islámicas en España "es un obstáculo" para este propósito.

"Cuanto más alto sea el nivel intelectual de la mujer islámica "más difícil de manipular o engañar, y más alto será el espectro de conocimientos que podrá transmitir a sus hijos, base de las próximas generaciones", concluyeron las participantes del congreso.

Las asistentes también hicieron autocrítica acerca de las desigualdades sociales que arrastran las mujeres de los países islámicos, donde una parte importante "son manipuladas de forma misógina y sexista, debido a la ignorancia y a la incultura, no a la religión", argumentan las organizadoras.

Del concepto estereotipado de mujer musulmana tan común en el imaginario europeo, Sibai responsabilizó a la propia acción de los musulmanes, "que actúan por debajo del nivel que les exige el Islam", a los prejuicios históricos entre Oriente y Occidentes, y, sobre todo, a los medios de comunicación, que buscan imágenes morbosas o pasionales de la mujer islámica, mientras ignoran la situaciones "más lógicas y normales".

En España, la comunidad de mujeres islámicas se acerca a las 200.000.

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