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FÚTBOL. La resaca de la jornada. EL PERSONAJE

El goleador intermitente

Juan Sánchez, 'pichichi' de Primera, se reivindica por enésima vez

Juan Sánchez (Aldaya, Valencia, 1972) asistía este verano impasible al baile de fichajes. Se hablaba mucho de un tal Diego Alonso, un uruguayo procedente del Gimnasia y Esgrima de la Plata. Por lo visto, un tipo sacrificado. La gente hacía cábalas sobre el rendimiento de John Carew, noruego, alto y fuerte. Y joven. Para colmo, el Valencia fichaba a última hora al esloveno Zlatko Zahovic, un futbolista notable. Sánchez permanecía callado, en un segundo plano. Sólo se hablaba de quién sustituiría a Piojo López, fichado por el Lazio. Nadie se acordaba de Sánchez, que tampoco estaba para alardear: la temporada pasada había marcado cinco goles en 32 partidos, 23 de ellos como titular. Muy poca cosa.Atendiendo a la pretemporada, Sánchez tenía todos los números para ser suplente. Y así fue. Otra vez la misma cantinela: que si le falta chispa, que si es un revulsivo para las segundas partes. Sánchez aguardaba la oportunidad de reivindicarse por enésima vez. Ésta le llegó enseguida, en la segunda jornada, ante el Mallorca en Mestalla, donde nunca ha gozado de mucho predicamento. Con 3-0, Sánchez aprovechó un centro de Mendieta para estrenarse. En la siguiente jornada, en Soria, marcó dos goles, y el domingo logró dos de los cinco goles que el Valencia le endosó al Las Palmas. En estos dos últimos partidos, Sánchez fue titular. Tres jornadas de Liga consecutivas marcando. "Desde luego, voy a disfrutar de lo lindo estos días hasta que se reanude la Liga ", afirma Sánchez, consciente del carácter efímero de sus rachas.

El regreso de Sánchez a Mestalla fue un capricho de Pedro Cortés, presidente del Valencia, quien no atendió a los sentimientos contradictorios que despierta el delantero en la afición valencianista y pagó al Celta 800 millones de pesetas hace dos temporadas. Sánchez tuvo que ganarse el reconocimiento de Mestalla en el Celta, adonde llegó procedente del Mallorca en la campaña 94-95. En el Valencia, entonces, no había sitio para un chico de la cantera que tan pronto marcaba goles a porrillo como hacía mutis por el foro. Demasiado irregular.

Hace dos años, en su última temporada en el Celta, debutó en la selección contra Italia. Como algunas de sus rachas, no tuvo continuidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de octubre de 2000