Entrevista:JORGE VIZCAÍNO'CHAT MASTER' EN LANETRO.COM

"Cuando quedamos los del 'chat' es como una cita a ciegas"

Antes chatear era irse de vinos, un peregrinaje dicharachero por varios bares en el que beber alcohol empezaba siendo la excusa para ver a los amigos y terminaba siendo la causa por la que había que despedirse de ellos. Beber en compañía no ha caído en desuso, pero ahora ese verbo ha ganado un nuevo significado traspasado de la palabra inglesa chat, para definir la acción de conversar a través de Internet. Si en el chateo clásico el camarero era por supuesto el rey de copas, que decidía los pormenores de cada ronda, en los diálogos múltiples de la red hay que contar con el llamado Chat Master, la figura que supervisa el funcionamiento del canal. Jorge Vizcaíno, 22 años, desempeña ese cometido en el portal de Internet Lanetro.com. Hablar de su trabajo es conocer mejor el nuevo modelo de relación que se ha inventado la sociedad que traspasa, por liquidación, este siglo.Pregunta. ¿El Chat Master de Internet es como el Gran Hermano que controla todo?

Respuesta. Ni mucho menos. Internet es un medio que exige libertad de expresión absoluta y en el chat no hay cortapisas. Mi cometido es intentar que los usuarios del chat de Lanetro.com se sientan cómodos para expresar sus opiniones. Con un Gran Hermano en la televisión es más que suficiente.

P. ¿Un chat es un patio de vecinos solitarios?

R. No, esto es algo más que un lugar para solitarios. Los usuarios son personas comunicativas, que quieren conocer a los demás. Podría compararse con una de esas conversaciones telefónicas múltiples, donde gente que no se conoce charla simultáneamente sobre el mismo tema.

P. ¿Es una frustración tener tantos amigos invisibles?

R. Al final casi todos quieren conocerse en persona y en el chat surgen muchas oportunidades para hacerlo, en unas reuniones que llamamos "quedadas". Quien tiene amigos invisibles es porque quiere.

P. ¿Así que ustedes hacen multitudinarias citas a ciegas?

R. En la primera reunión sí que hay elementos parecidos a las citas a ciegas, como identificarse con algún distintivo. Unos llevan una cinta atada a la muñeca, otros una ropa determinada aunque los más prácticos se envían previamente una fotografía por e-mail. De todos modos, la gran ventaja es que todos ya se conocen muy bien por lo que me han contado chateando.

P. ¿No hay muchas desilusiones? Viendo un chat, parece carnaval, porque todo el mundo adopta un seudónimo.

R. Es verdad que en un primer momento se disfrazan algunos datos personales, como la edad, el peso o la estatura, aspectos relacionados con el físico, pero al final se suele decir la verdad, sobre todo si se tiene intención de verse fuera de la red. Normalmente, las opiniones son sinceras, yo creo que el chat es una gran oportunidad para disfrazarse de uno mismo, lo que nunca está de más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de septiembre de 2000.

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