Subirá acusa al PP de intentar "vengarse" de CiU por no apoyar los horarios comerciales

Los 250.000 pequeños y medianos comercios de Cataluña han pasado a estar en el centro de la crisis de las relaciones entre CiU y el PP. Los comerciantes y CiU están contra la decisión del Gobierno del PP de ampliar más la libertad de horarios, algo que puede arruinar la aproximación del PP catalán a este sector, que suele decantarse por CiU. El consejero Antoni Subirà tachó ayer de "venganza" el aviso del PP de que puede reabrise en el Parlament el caso de los fondos de formación. CiU se ha unido a la izquierda y pide la inconstitucionalidad del decreto de horarios.

"Han incumplido su compromiso electoral [el PP] y encima amenazan con venganza a aquellos que siguen diciendo lo que han dicho siempre", acusó ayer el consejero de Industria, Comercio y Turismo, Antoni Subirà.El consejero afirmó en un acto de la Asociación de Comerciantes de Cataluña que la defensa de este sector está "costando mucho" a CiU y no le va a salir "gratis", en clara referencia al hostigamiento del PP en el Parlament, donde CiU no tiene mayoría y se apoya en los populares para sacar adelante los grandes proyectos.

El presidente del PP catalán, Alberto Fernández Díaz, admitió que hay problemas con CiU, pero añadió: "Aunque las relaciones no estén en su mejor momento, no significa que estén rotas". Fernández Díaz no cree que los comerciantes dejen de dar sus votos al PP por haber aprobado la liberalización de horarios.

Choques continuos

Un miembro del equipo económico del Gobierno también sostiene que no perderán el apoyo de los comerciantes y recuerda que el convergente Miquel Roca se opuso a la liberalización comercial en 1995, cuando aspiraba a la alcaldía de Barcelona, a su juicio para atraerse a los comerciantes, aunque al final fue el socialista Pasqual Maragall quien siguió como alcalde. Pero los comerciantes aseguran que el PP pagará sus medidas perdiendo votos. Pere Llorens, presidente de la Confederación de Comercio Española, ya ha dicho que el PP perderá "un millón de votos" en toda España por sus medidas sobre los horarios comerciales.

De momento, CiU y el PP tienen las primeras escaramuzas. La semana pasada, el PP retiró su apoyo a CiU en el Parlament ante una moción socialista sobre el control del endeudamiento. CiU decidió votar a favor dejando en evidencia a su propio consejero de Economía, Artur Mas, para no perder una votación que instaba al Gobierno catalán a no emitir deuda una vez presentado el presupuesto anual, algo que acababa de hacer Mas al autorizar un incremento de inversiones de 32.000 millones de pesetas.

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Dos días después, CiU se sumó al resto de los partidos para pedir al Consejo Consultivo de la Generalitat que plantee la inconstitucionalidad del decreto de horarios. El pasado miércoles, el PP replicó con la amenaza de no frenar la llegada al Parlament del caso Pallerols, relativo al reparto de los fondos de ocupación de la Generalitat. Sobre este caso, ha habido denuncias de presuntas irregularidades que han salpicado a miembros de Unió.

El propio Mas afirmó ayer: "Da la sensación de que el PP intenta castigarnos y vengarse por nuestro voto en contra de la liberalización de los horarios comerciales". Agregó que el Gobierno catalán analizará mañana [por hoy] la posibilidad de pedir un dictamen al Consejo Consultivo sobre la inconstitucionalidad del decreto de horarios. "Todo apunta a que el Gobierno se sumará a la demanda del Parlament y los comerciantes para defender nuestras competencias sobre el comercio", dijo Mas. Con todo, se pronunció por no abrir una confrontación con el PP ni con el Gobierno español -"no tenemos ninguna gana ni interés", dijo- y reiteró: "Estamos dispuestos a colaborar y pretendemos que esta relación de diálogo se traslade a Cataluña". En igual sentido se manifestó Jordi Casas, el portavoz de Unió.

CiU y el Gobierno catalán no creen que la libertad de horarios vaya a abaratar los precios. "No siempre que hay más oferta bajan los precios", dijo Subirà.

No trabajar en festivo

El consejero de Industria afirmó que los que defienden que los precios bajarán son los que sólo han llegado "al segundo capítulo de economía fundamental". Agregó que "es falso que la medida genere empleo", porque la gente no quiere trabajar en días festivos, como lo demuestran "las dificultades del sector turístico" para encontrar mano de obra. En cambio, Fernández Díaz cree que las medidas del Gobierno sobre horarios favorecerán "al final a los propios comerciantes porque estimularán el consumo". El presidente del PP catalán aseguró que los comerciantes no olvidan que "ha sido este Gobierno el que ha reducido la fiscalidad y ha tomado el compromiso de eliminar el impuesto de actividades económicas".

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