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El Gobierno rebaja en 130.000 millones su previsión de gasto tras reducir el déficit un 20% hasta mayo

La buena marcha de las finanzas públicas en lo que va de año y un crecimiento económico más alto de lo previsto han permitido al Gobierno recortar en 130.000 millones de pesetas la cifra de gasto prevista para este año. En los cinco primeros meses del ejercicio, el déficit de caja (ingresos menos pagos efectivamente realizados) se ha reducido un 20% sobre el mismo periodo del año anterior, hasta situarse en 495.300 millones de pesetas. En contabilidad nacional (derechos de cobro menos obligaciones de pago) se ha registrado un superávit de 475.200 millones de pesetas, 0,5% del PIB, frente a un déficit de 25.700 millones un año antes.La alta disparidad entre las cifras de caja y de contabilidad nacional (casi un billón de pesetas) obedece a que esta última se ha revisado recientemente, lo que no permite hacer homogéneas las comparaciones. Por ello, como señaló el Banco de España en su informe anual correspondiente a 1999, el saldo de caja es el que en estos momentos expresa de forma precisa la evolución de las finanzas públicas.

Hasta la fecha, el presupuesto del Estado en caja muestra una mejora en su saldo deficitario gracias, sobre todo, a los elevados ingresos por impuestos indirectos (la recaudación por IVA crece a un ritmo del 15,5%) y al recorte en los pagos por intereses de la deuda (6,6%) y en las inversiones públicas (10,8%). Todo ello casi compensa los efectos de la reforma del IRPF que se han notado, especialmente, en la tributación de las rentas del capital.

En los ingresos, lo que más influye es el aumento del consumo y de las importaciones y la subida de los precios de los combustibles. En los pagos, la evolución se explica por las operaciones de canje de deuda, el parón que el periodo electoral ha impuesto en los proyectos públicos y la revisión de los que estaban en marcha, así como su financiación parcial fuera del presupuesto.

Es de prever que la inversión pública se acelere en lo que queda de año y que el IRPF acuse las altas devoluciones previstas (más de un billón de pesetas), pese a lo cual el Gobierno ha revisado a la baja su objetivo de déficit para este año (del 0,8% al 0,4% del PIB). La mayor parte de este recorte se produce porque se ha revisado igualmente al alza el crecimiento económico (del 3,7% al 4%), aunque también porque el aumento del gasto se situará en el 4,1%, en lugar del 4,8%.

Estas siete décimas suponen 129.162 millones de pesetas que no se gastarán, según anunció ayer la secretaria de Estado de Presupuestos, Elvira Rodríguez, en su primera comparecencia como tal ante la Comisión de Presupuestos del Congreso. La previsión de ingresos, con un crecimiento del 7,4%, no se modifica.

El portavoz del PSOE, Ángel Martínez Sanjuán, dijo que el Gobierno "practica la política del cubilete; es decir, hace un discurso que no se corresponde con la realidad". Por ejemplo, en cuanto a la presión fiscal que, según datos oficiales, "subió más de dos puntos en la pasada legislatura". La secretaria de Estado le respondió que "ha bajado la presión fiscal individual" y que si ha subido la general "mejor, porque así tenemos más recursos para las políticas que queremos aplicar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de junio de 2000