La pérdida de apoyos del sector crítico afianza el poder de Julio Ruiz en Comisiones Obreras

Se cumplieron los pronósticos: Julio Ruiz continuará como máximo responsable del sindicato Comisiones Obreras de Andalucía, tras obtener su candidatura 246 votos (66,3%), por 120 la del sector crítico, liderado por Antonio Rodrigo Torrijos, que perdió respaldo respecto al anterior congreso. No obstante, el 8º congreso regional del sindicato, que concluye hoy, ha vuelto a poner de manifiesto la imposibilidad de acercar posiciones entre la mayoría oficialista y el sector crítico. De nada sirvieron los continuos llamamientos a la normalización de Ruiz.

La corriente crítica hizo caso omiso con el argumento de que ha sido "olvidada y discriminada" por Ruiz, al que acusaron de anular el proceso de acercamiento que se está produciendo a escala federal. Por tanto, el secretario general de CC OO se encontrará hoy, en la clausura del congreso, un sindicato enfrentado y que no ha sido capaz de resolver sus diferencias.Julio Ruiz afronta, a partir de ahora, su último mandato como secretario general de Comisiones Obreras de Andalucía. Sin embargo su previsible victoria ha quedado empañada al ver fracasar sus intentos de conciliar las dos corrientes existentes en el sindicato. Las diferencias entre críticos y oficialistas quedó plasmada en la segunda jornada del congreso, una vez que los primeros anunciaron que Antonio Rodrigo Torrijos presentaba una candidatura alternativa a la de Ruiz.

Sin embargo, cuando se produjo la votación se pudo comprobar que este sector ha perdido peso desde el último congreso, ya que ha pasado de tener el 37% de los votos al 32,3%. Esta bajada fue aplaudida por Julio Ruiz, que vio así afianzada sus posiciones. No obstante, el portavoz del sector crítico, Francisco Figueroa, destacó que sería un "suicidio" que la mayoría no entienda que los críticos son un sector muy asentado dentro de la estructura del sindicato en Andalucía.

Además, esta posición contraria a las tesis oficialistas será la que mantendrá la minoría como estrategia de futuro. Para el sector crítico, el congreso ha puesto de manifiesto que Julio Ruiz representa una actitud "desfasada" en comparación con lo ocurrido en el último congreso confederal, donde se apostó por iniciar un proceso de encuentro y normalización del sindicato. Consideran los críticos que Ruiz simboliza una política de "confrontación por la confrontación", por lo que auguraron que los problemas internos continuarán en los próximos cuatro años.

La minoría no se mostró dispuesta a facilitar las labores de la nueva dirección de Comisiones Obreras, al considerar que ha sido "excluida" del proyecto sindical.

Los críticos han interpretado el desarrollo del congreso como un reflejo de lo que les depara la futura convivencia interna del sindicato, y ayer lamentaron "la actitud de exclusión" que, según ellos, ha abanderado Ruiz en el congreso. Además, destacaron que "en ninguna de las intervenciones" del reelegido secretario regional fueron tenidos en cuenta y lo interpretaron como "una consciente decisión de ahondar en las diferencias" que sufre el sindicato desde hace cuatro años.

De nada sirvió que Julio Ruiz subiera a la tribuna para invitar a los críticos a dejar a un lado las diferencias y afrontar un proyecto sindical común. Éste señaló que a cada uno le podía gustar una letra diferente pero que "lo importante es la música" y que a él le gustan las sevillanas.

Los críticos respondieron con el argumento de que "la letra en las sevillanas es importantísima", por lo que los planteamientos sindicales que les diferencian con los oficialistas son claves e irrenunciables. Mientras la mayoría oficialista abogó por mantener y avanzar en el dialogo social con Junta de Andalucía y empresarios como la mejor formula para lograr crear más y mejor empleo, los críticos se mostraron más combativos y exigentes a la hora de alcanzar acuerdos de concertación.

Para hoy está previsto que se culmine la votación de enmiendas y textos propuestos en el transcurso del congreso, que finalizará con el discurso del secretario general de CC OO, José María Fidalgo, quien clausurará el acto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 22 de junio de 2000.