LA RESACA DEL GRAN ÉXITO

60 millones para cada jugador del Madrid

La fiesta terminó avanzada la mañana de ayer, entre el centro de París y la habitación de Hierro

Un mínimo de 60 millones de prima por ganar la Copa de Europa es lo que se llevarán los jugadores del Madrid, según lo estipulado entre los capitanes y el presidente, Lorenzo Sanz. Algunos de los miembros de la plantilla, por contrato privado, se han asegurado, además, hasta 30 y 40 millones de suplemento por alzar el trofeo más prestigioso de las competiciones entre clubes.Después de tan provechoso partido de fútbol, Sanz anunció la renovación por un año más de Sanchis y la continuidad de Morientes, por quien el Roma se interesó hace dos semanas. La plantilla dejó el estadio de Francia a la una de la madrugada para trasladarse a un hotel en el bosque de Boulogne, donde el club programó una fiesta. Más de 500 personas, entre socios, jugadores, directivos y familiares compartieron una cena compuesta por foie gras, pato relleno y mousse de chocolate. De tanto en tanto, los comensales dejaban su sitio para hacerse una foto con el trofeo -"la orejona", como la llamaba Di Stéfano- en medio de un bullicio que según los miembros de la Peña "Los Dos", que acompañan al equipo desde 1956, no recordaban desde la Quinta Copa, la que el Madrid ganó al Eintracht en 1960.

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Los jugadores que esperan ser llamados por Camacho -Hierro, Raúl, Morientes, Salgado, Helguera e Iván Campo podrían unirse a la concentración de El Saler, el lunes que viene- comentaron en tono jocoso que sus compañeros en la selección, y en especial los del Barça, deberían tenderles "una alfombra roja" para recibirles.

El grado de euforia se incrementó con el correr de las horas, y el alcohol en forma de cava, whisky, champaña y vino. La madrugada fue cambiando de un florido intenso los cánticos y las frases, hasta que a las cinco, un autobús se llevó a la plantilla al hotel Trianon, en Versalles. Allí, un buen número de futbolistas se recluyeron en la habitación de Hierro, donde siguió la fiesta. Otros se dejaron caer por el centro y la mañana los sorprendió -nunca mejor dicho-, en la puerta de alguna discoteca de los Campos Elíseos, a plena luz del sol, y frente a frente con sus recientes rivales del Valencia. Porque en París, hasta los perdedores bailaron toda la noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de mayo de 2000.

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