La junta de Cantábrico debate hoy el levantamiento de las medidas de 'blindaje' para aceptar la OPA de Fenosa
La junta general de Hidroeléctrica del Cantábrico, la cuarta compañía del sector en España, la más pequeña (tiene el 5% del negocio eléctrico español) pero también la más competitiva y la más agresiva comercialmente, decidirá hoy el desblindaje de la compañía, suprimiendo las cautelas estatutarias adoptadas en 1993 para preservar la autonomía de la compañía y evitar OPA hostiles. Esas cautelas limitan la capacidad de decisión de cada accionista a un máximo del 10% del capital, cualquiera que sea la participación real que posea, y exigen una antigüedad mínima de pertenencia a la compañía para aspirar a entrar en el consejo de administración.De la decisión de la junta depende el éxito de oferta pública de adquisición de acciones (OPA) lanzada por Unión Fenosa para el control de la compañía asturiana. El levantamiento del blindaje precisa el apoyo de al menos el 75% del capital presente o representado en la junta de accionistas. Para incentivar la asistencia de accionistas, Cantábrico concede una prima de 0,03 euros (5 pesetas) por título.
Hasta ahora Caja de Asturias y el grupo Texas Utilities se han mostrado contrarios al desblindaje y a la OPA de Fenosa. A favor están La Caixa, Grupo Masaveu, familia Carceller y Banco Sabadell, que suman el 22,6%.
Fenosa lanzío una OPA al precio de 24 euros por acción (3.993 pesetas), 2,75 euros superior al que ofrecía el grupo norteamericano Texas Utilies, que retiró su OPA. La propuesta de Fenosa supondría un desembolso de 436.000 millones por el 100% y constituir el tercer grupo eléctrico del país, con el 25% de cuota.


























































