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Penas máximas por los crímenes de la cajera del McDonald's de Manresa y de un joyero

La Audiencia de Barcelona ha condenado a un total de 171 años de prisión a los acusados del asesinato de la cajera del McDonald's de Manresa, de un joyero y de un ex convicto, ocurridos entre los años 1994 y 1995, aunque les ha absuelto de este último. La Sección Quinta de la Audiencia de Barcelona ha impuesto sendas penas de 67 años de cárcel a Francisco Javier Amaya y Antonio Milán, y 37 al tercer procesado, Bernardo López.El tribunal considera a Francisco Javier Amaya y Antonio Milán autores del asesinato de la cajera manresana Joana Garrucho y del joyero de Sant Feliu de Llobregat Rafael Molina, por lo que les impone 30 años de cárcel por cada uno de los crímenes. Al acusado Bernardo López, el tribunal sólo le considera culpable del asesinato del joyero Rafael Molina, por lo que impone una sola condena de 30 años de prisión. A los tres acusados se les condena asimismo a un año de prisión como autores de un delito de robo con intimidación y a seis años de prisión por un delito de detención ilegal, y a Francisco Javier Amaya se le suma una pena adicional de seis meses de cárcel por tenencia ilícita de armas. Los magistrados de la Sección Quinta no han considerado que esté suficientemente demostrada la participación de los tres procesados en el asesinato del ex recluso Gregorio de Salinas, motivo por el que quedan absueltos de este tercer crimen.

A lo largo del juicio, los abogados intentaron atribuir los crímenes a otras personas relacionadas con las tres víctimas para tratar de introducir dudas razonables sobre la culpabilidad de sus clientes. El tribunal considera, en cambio, que los acusados planificaron los dos asesinatos a sangre fría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de abril de 2000