Otegi ofrece al PNV y EA otra tregua de ETA a cambio de su ruptura total con España

El retorno de los atentados terroristas bloquea el acuerdo entre los tres partidos nacionalistas vascos (PNV, Eusko Alkartasuna y Euskal Herritarrok), que ayer evidenciaron sus diferencias sobre si una nueva tregua de ETA debe ser anterior o posterior al relanzamiento del Pacto de Estella. El portavoz de EH, Arnaldo Otegi, aseguró ayer que la tregua definitiva es "una posibilidad real" si PNV y EA asumen "mayor compromiso" con el proyecto independentista. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, le replicó que para la unidad de los nacionalistas "lo que sobra son los tiros".

En una entrevista publicada ayer por el diario Deia, próximo al PNV, Otegi aseguró que "una tregua incluso definitiva" de ETA es "una posibilidad real que está encima de la mesa del PNV y de EA", siempre que dichos partidos cumplan "determinadas condiciones" puestas por la organización terrorista. En concreto, que abandonen "el autonomismo" y se comprometan definitivamente con "un marco nacional democrático", lo que les llevaría a una "negación a diario" y a un enfrentamiento continuo con las legalidades española y francesa. "Si hay compromiso en ese sentido", agregó, "no va a haber un problema de lucha armada ni, probablemente, de kale borroka [violencia callejera]". Según Otegi, "volver a la segunda tregua va a exigir un mayor nivel de compromiso" por parte del PNV y EA.Que dejen las armas

El emplazamiento del líder de EH obtuvo una respuesta contundente: con violencia, bombas y kale borroka no hay nada que hacer. "Cualquier unidad de acción [entre los nacionalistas] depende de que dejen las armas los que las tienen", dijo Arzalluz. "Si dejan las armas, llegaremos a lo que sea, a muchas cosas", agregó. A su juicio, no es "muy serio" que Otegi diga que el cese de la violencia terrorista depende de su partido ni que lo condicione a la aceptación de una propuesta "irreal", como celebrar elecciones en los seis territorios vascos, incluido el País Vasco francés.

También el secretario general de EA, Gorka Knörr, rechazó las palabras de Otegi. "No tenemos ninguna responsabilidad en que haya unos señores decididos a imponer su voluntad por las armas", dijo. Subrayó la contradicción que supone que el portavoz de EH llame a la unidad de los nacionalistas y dé largas a una negociación para cuyo inicio le pidió "fecha y hora". Para Knörr, "son las armas las que están impidiendo ese diálogo".

El secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, consideró que EH pone a los nacionalistas democráticos en una "disyuntiva trágica": "Arrodillarse ante la banda terrorista" a cambio de que ETA deje de matar. Para el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, está claro que "ETA y HB mueven los hilos del PNV y de EA".

Arzalluz respondió a Otegi tras intervenir en un mitin en Armintza (Vizcaya) ante las juventudes de su formación (EGI), en el que aseguró que el PNV no cederá a las presiones para que vuelva "al sano regionalismo". Se mostró confiado en que Juan José Ibarretxe seguirá como lehendakari por la incapacidad del PP y PSE para ponerse de acuerdo e ironizó sobre sus dirigentes: de Iturgaiz dijo que serviría como "acordeonista para amenizar una fiesta de empresa" y de Rosa Díez, que prosperó por haber sido "la fregona de Almunia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 16 de abril de 2000.

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