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Eugeni Xammar y Josep Pla conspiraron en 1924 para matar a Alfonso XIII

Eugeni Xammar (1888-1973), corresposal de prensa en Berlín, intentó, infructuosamente, promover un atentado contra el rey Alfonso XIII en el año 1924, en plena dictadura de Primo de Rivera, a instancias de su amigo Josep Pla (1897-1981), exiliado en París. Así lo revelan las cartas de Xammar a Pla que acaban de hacerse públicas. Cartes a Josep Pla, el libro que reproduce las 25 cartas conservadas, algunas de gran extensión, ha sido publicado por Quaderns Crema en una edición preparada por Xavier Pla, profesor de la Universidad de Girona.

La correspondencia perfila, por otra parte, la influencia que Xammar tuvo sobre el joven periodista y futuro escritor Josep Pla. Los dos corresponsales de prensa coincidieron en Berlín entre agosto de 1923 y febrero de 1924, y entablaron una relación personal y profesional muy estrecha, hasta el punto de escribir artículos en La Veu de Catalunya y traducir libros conjuntamente.En la primera carta, enviada el 12 de marzo de 1924, Xammar comenta que si es verdad, como le ha dicho Pla -a quien Primo de Rivera ha desposeído de su cargo de diputado, nacionalista, de la Mancomunitat-, que existe un patriota que financia el atentado contra el rey con 100.000 pesetas, "sería cosa de ocuparse de ello seriamente". Recuerda que existe un proyecto antiguo del periodista republicano Jaume Brossa que se podría adaptar, consistente en realizar el magnicidio durante las regatas de verano de San Sebastián, y sugiere que Rusia sería un buen refugio para los autores del golpe. Para ello, propone hablar con su amigo Andreu Nin, entonces un alto funcionario del Gobierno soviético. A Pla le pide que realice gestiones con Joan Estelrich, brazo derecho de Francesc Cambó, uno de los políticos, cree Xammar, que más se podrían beneficiar de la caída de la monarquía. Según se deduce de las palabras de Xammar, Pla ha intentado, sin éxito, que Francesc Macià y Marcel·lí Domingo, con quienes comparte exilio en París, se sumen a la preparación del atentado. Al parecer, por escrúpulos morales. Xammar vierte palabras muy despectivas sobre Macià. Lo tilda de "ximple". En contrapartida, tanto Estelrich como Josep Carner, entonces cónsul español en Génova e inspirador del partido Acció Catalana, hablan de "foradar el rei sense esgarrifar-se", explica Xammar.

Atentado del Garraf

"No se tenían referencias de la preparación de este complot", dice Xavier Pla. "Respecto a Pla, se conocía, por una carta a Riba, que pensaba que para que Cataluña recuperara sus libertades debía desaparecer la monarquía española".

También lo pensó el grupo de Estat Català que sólo un año después preparó el atentado del Garraf contra el rey, atentado que fue frustrado por la policía al descubrir la bomba colocada en la vía del tren por donde debía pasar Alfonso XIII.

En una carta posterior, Xammar comunica a Pla que ya ha puesto a Nin en conocimiento del proyecto mediante una misiva en la que le recuerda que la muerte de Alfonso XIII implicaría, entre otras cosas, la libertad de los sindicalistas Pere Mateu y Lluís Nicolau, encarcelados por el asesinato del presidente del Gobierno español Eduardo Dato en 1921.

Sólo dos meses después, Xammar renuncia a la idea del atentado, al no haber conseguido el apoyo suficiente. Y concluye: "Ja que la gent són tan ximples que no veu la bondat del cop del rei, com que és evident que ni vós ni jo no el volem pelar personalment, tant se val no encaparrar-s'hi més".

Pero entonces, un nuevo proyecto ha venido a ocupar la mente de Xammar, el de Macià de invadir Cataluña, plan con el que parece entusiasmado, a pesar de que subsiste su menosprecio por el militar independentista.

Xammar cree que la invasión puede completarse con una acción de Abd el Krim en Marruecos contra las tropas españolas y le comenta a Pla que el patriota que pensaba financiar el atentado podría pagar el viaje a Marruecos. Por una carta de Pla a Macià, se sabía que el escritor se puso a su servicio para cumplir la misión. Ahora se sabe que Xammar pensaba acompañarle.

Las reflexiones políticas sobre el futuro político de Cataluña y las acciones de divulgación del problema catalán en el extranjero ocupan buena parte de las reflexiones de Xammar. Pero también la literatura. Después de leer los retratos literarios breves publicados por Pla en 1925 en el Anuari dels catalans, le dice: "Sou l'únic català que sap escriure". No Carner, muy admirado por Xammar y Pla, puesto que es principalmente poeta y "les seves voies d'approche, que diem els francesos, són infinitament menys directes que les vostres", afirma.

"Parece claro", dice Xavier Pla, "que estas palabras dieron a Pla una gran confianza como escritor". En aquellos días, Pla está a punto de publicar su primer libro importante, Coses vistes, que recoge los aclamados retratos.

Admiración hasta el final

Esta adhesión y admiración de Xammar por Pla se mantuvo intacta hasta el final, constata la correspondencia, a pesar de que Xammar escribió en 1947 que ningún tribunal francés habría vacilado en aplicar la pena de muerte, como hicieron con Robert Brasillach, contra Pla y otros cinco colaboradores de Destino: Ignasi Agustí, Joan Estelrich, Manuel Brunet, Joan Teixidor y sobre todo la "rata de claveguera" y espía Carles Sentís. "A partir de este artículo", dice Xavier Pla, "se creyó que Xammar pedía la pena de muerte para Pla y los otros cinco periodistas, porque un error tipográfico desfiguró el fragmento donde declaraba que no reclamaba la ejecución ni el encarcelamiento de nadie, por muy redactor de Destino que fuera".

Las últimas cartas de Xammar a Pla son de 1972 y demuestran que su amistad, admiración y respeto no quedaron alterados por la evolución de Pla posterior al revolucionario año 1924, evolución que ya empezó con su conversión al cambonismo sólo cuatro años después, en 1928, justo al regresar a Cataluña de su exilio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2000

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