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Cartas al director

Pedir lo que es de uno

Un grupo de valientes campesinos vuelve a las tierras de las que fueron expulsados hace tres años, sabiendo que la guerra allí aún no ha terminado. El lugar es la provincia del Chocó, al norte de Colombia, y la decisión pone la piel de gallina a cualquiera. Muchas dificultades han encontrado en su camino de regreso, empezando por el Gobierno. Pero también mucha ayuda, como la de las ONG. Como siempre, da igual que la guerra sea grande o pequeña, los más perjudicados son los civiles. Ellos han apostado por la vida y sólo piden lo que les pertenece, lo que les fue arrebatado por los paramilitares. Tienen todo el derecho del mundo a volver a sus tierras y a quedarse allí. No creo que sea muy difícil de comprender el querer llevar una vida digna y tranquila, sin miedo y sin tener que preocuparse por la propia existencia. ¿Qué peligro pueden representar unos campesinos que lo único que desean es no molestar a nadie y que nadie les moleste a ellos? Ninguno.-

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