Goldwire salva de nuevo al Barça

Los azulgrana ganan al Olimpia en los cuartos de final de la Euroliga

Otra vez fue él; otra vez salió la mano de oro de Goldwire. El base norteamericano del Barça, que había sido un fantasma durante el partido, se materializó en el último minuto para salvar al Barça en el primer partido de los cuartos de final de la Euroliga frente al Olimpia de Lubiana. Ganó, al final 70-67, pero sufrió y de qué manera el Barça para mantenerse vivo en la primera parte del encuentro. No era nada nuevo. Los azulgrana añadieron a la adormilada actitud que suele caracterizar sus primeros veinte minutos, un visible agarrotamiento producto de los nervios. La responsabilidad pesaba como una losa en los jugadores del Barça; todo lo contrario le sucedía al Olimpia que, aprovechando el teórico favoritismo azulgrana, se manejó en el juego con la mayor de las solturas.Sólo Navarro se libró de la mediocridad inicial del Barça. El junior de oro volvió a justificar su apodo de la Bomba. Máximo anotador azulgrana en la primera parte, se inventó dos triples en dos momentos en que el Olimpia amenazaba con marcharse en el marcador (m.15: 11-11 y m.9: 19-20).

FC BARCELONA 70OLIMPIA LUBIANA 67

Barcelona: Goldwire (6), Navarro (13), Gurovic (8), Alston (11), Elson (0) -equipo inicial-, Rodríguez (4), De la Fuente (2), Gasol (8), Dueñas (7) y Rentzias (11). Olimpia: Zdvoc (8), Jasikevicius (14), Brezac (5), Golemac (8), Milic (3), -equipo inicial-, Bercirovic (7), Duscak (2), Kotnik (12) y Paravinja (8). Árbitros: Pitsilkas (Gr) y Zachera (Ch). Palau Blaugrana. Unos 7.600 espectadores; lleno. Primer partido de los cuartos de final de la Liga Europea.

Únicamente de ese modo, el Barça pudo contrarrestar el insultante dominio de los eslovenos desde el perímetro. Y es que el Olimpia marcaba el ritmo del partido gracias a una sorprendente superioridad bajo tablero, supuestamente su punto más débil. Pero es que Elson y Alston buscaban aún el partido.

La salida de Dueñas, a diez minutos del descanso, invirtió la situación. Con el gigante intimidando bajo el aro y con un quinteto alto en pista, el Barça pasó a tomar el mando de un partido ciertamente anodino. Los eslovenos habían bajado en su efectividad en ataque y, en defensa, se veían acuciados por la faltas. Con tanto desacierto por ambas partes, el marcador no podía sino marchar parejo. Sin embargo, el Barça se marchó a la pausa con el beneplácito del marcador gracias a un triple que Gasol, el otro junior de oro, no tuvo reparos en jugarse la última posesión.

La reanudación ofreció un partido diferente. El Barça asumió que en el partido se jugaba la presencia en la final de Grecia y se remangó para entrar en faena. Rodríguez asumió con maestría la dirección que Goldwire nunca ejerció. Navarro siguió intentando aumentar su marcador y Dueñas hizo de su zona un bastión. También Alston despertó del letargo en el que estaba sumido y el Barça lo notó. Y así, hasta marcar su máxima ventaja (55-51 a seis para el final).

Pero los eslovenos no estaban dispuestos a ponerle las cosas fáciles al Barça. Recuperaron su tiro y tiñieron de emoción el final. A dos minutos para que el partido muriese, el marcador reflejaba un empate a 62. Todo por decidir en el último minuto. Entonces Goldwire no rehuyó la responsabilidad. A treinta segundos se jugó un triple imposible, que marró. Pero, en el definitivo, a tres segundos del final, su muñeca vólo para apoderarse del marcador y encarrilar la eliminatoria.

Otros resultados: Panathinaikos, 73; Cibona, 62. Efes Pilsen, 93; Villeurbanne, 85. Maccabi, 62; Bolonia, 65.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de marzo de 2000.

Lo más visto en...

Top 50