Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las bases se oponen a una nueva solución impuesta

Una buena parte de las bases del PSPV, entre la que se incluye un grupo de alcaldes que han mantenido el apoyo electoral pese a la situación de crisis de la federación, se oponen a una nueva solución impuesta por parte de quienes han manejado hasta ahora el timón del socialismo valenciano.La pesadumbre por el mal resultado obtenido en los comicios del pasado domingo se tornó ayer en indignación al conocer en la madrugada del lunes las primeras valoraciones realizadas por el responsable de la campaña electoral del PSOE y cabeza de lista por Valencia, Ciprià Ciscar, y algunos de los integrantes de la dirección provisional del PSPV, que han compartido hasta ahora sus tesis. Unas declaraciones que fueron interpretadas, mayoritariamente, como expresión inequívoca de su voluntad de seguir conduciendo el partido, pese a los malos resultados cosechados.

Sin embargo, la mayoría de las sensibilidades del socialismo valenciano optó ayer por la prudencia y esperó a conocer la evolución de la situación generada tras la dimisión de Joaquín Almunia en Madrid antes de realizar pronunciamientos públicos. En las conversaciones entre las distintas sensibilidades no faltaron alcaldes que sugirieron la posibilidad de hacer valer su papel institucional para garantizar un proceso en el que la militancia vuelva a recobrar el protagonismo que le pertenece en las decisiones del partido. Las distintas sensibilidades críticas con el hasta ahora secretario de Organización del PSOE, Ciprià Ciscar, optaron ayer por buscar puntos de coincidencia para articular una amplia mayoría que permita vislumbra una salida a la crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de marzo de 2000