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El último cruce entre los 'grandes'

Celades se une a una larga lista: Schuster, Laudrup y Luis Enrique...

El fichaje de Albert Celades por el Real Madrid, cerrado el viernes durante una reunión entre su representante Josep Maria Minguella y el presidente madridista, Lorenzo Sanz, según desveló ayer el diario As, consuma el último trasvase entre los dos grandes del fútbol español. Esta vez el cambio de colores, del azulgrana al blanco, será efectivo después de que Celades defienda el azul celeste del Celta, club que pagó por él 270 millones de pesetas el pasado verano. El Celta le había ofrecido al jugador un contrato mucho más suculento que el actual. Pero Celades prefirió mantener la ficha que ya percibía en el Barça, unos 60 millones. Como contrapartida, Celades se salió con la suya: poder decidir su futuro en junio del 2000. Y el jugador, de forma anticipada, ha decidido que su futuro esté en el Madrid. Finalmente Josep Lluís Núñez, presidente del Barça, no ha podido evitar que Celades recale en el club madridista. No será el primero que haga un viaje tan sonado.Luis Enrique, llegado al Barça directamente desde Chamartín en 1996 es uno de los ejemplos de lo mucho que pueden escocer los cambios de Madrid a Barça o de Barça a Madrid. Siempre se le recriminará a la directiva madridista que dejara escapar a un jugador de la categoría del asturiano, que suma nada menos que 47 goles en las tres Ligas y lo que se lleva de la presente con el Barça. De la misma manera que siempre será una espina clavada en los corazones de todos los culés que Milla, Schuster, Laudrup, Soler -Nando en menor medida- vistieran la camiseta del Real Madrid.

Además de Luis Enrique, el Barça consiguió el pasado verano la incorporación de otro jugador que, pese a haber nacido en Cerdanyola del Vallés (Barcelona) y pese a haber actuado la pasada en el Mallorca, también provenía del Madrid. Es Dani. El delantero se convirtió en el fichaje nacional por el que más ha pagado el club azulgrana: 2.500 millones de pesetas.

Para evitar situaciones como las referidas o como las que habían protagonizado en épocas pretéritas jugadores de la categoría de Zamora, Samitier, Tejada o Goyvaerts, las directivas de ambos clubes han intentado incluir cláusulas o componendas que impidan a los jugadores que dejan marchar su fichaje por su rival más encarnizado. Pero esta vez, la habilidad de Celades y de su representante, Josep Maria Minguella, ha burlado los obstáculos con los que el Barça deseaba evitar que el jugador acabara en el Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de diciembre de 1999