1.500 familias de Móstoles denuncian a Repsol porque en sus casas huele a gas
Un irrespirable olor a gas propano y cortes intermitentes de este fluido tienen atemorizados desde el sábado a los vecinos del barrio de la Princesa, de Móstoles (195.300 habitantes), donde viven unas 1.500 familias. Hartos de solicitar información y no obtener más que evasivas, han interpuesto una denuncia contra la compañía suministradora, Repsol, en la comisaría y en el juzgado de guardia. El barrio muestra, desde hace una semana, estampas propias del miedo a una explosión: viviendas a oscuras, ventanas abiertas día y noche y vecinos que se trasladan a casas de familiares o amigos. "Y hay personas intoxicadas, vomitando", relató el presidente de la asociación de vecinos, Manuel Sánchez. La única respuesta de Repsol consistió, según Sánchez, en que "se había metido más gas del habitual en el depósito" que alimenta las calderas del barrio. Sin embargo, los responsables de la compañía dijeron ayer que eso es "sólo una hipótesis" e insistieron en que el servicio se restablecerá hoy.


























































