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ENTREVISTA

"Los agentes elegirán por votación un consejo de 25 o 30 delegados"

El Consejo Asesor, que crea la nueva ley del Régimen del Personal de la Guardia Civil, es un instrumento innovador, un avance hacia una mayor participación de los miembros del instituto armado en las decisiones que les afectan y un vehículo para mejorar los cauces de comunicación interna. El texto lo concibe como un órgano asesor del director general, Santiago López Valdivielso, quien explica las características que tendrá este órgano, concebido para asesorle a él a los ministros de Defensa e Interior en todos aquellos asuntos referidos a régimen de personal, condición de militar y aspectos sociales que afecten a los guardias.Pregunta. ¿Cuántos miembros formarán ese consejo?

Respuesta. No está decidido. Habrá que buscar un número de miembros que suponga, por un lado, la suficiente representatividad de todas las escalas categorías y empleos; y, por otro lado, que tenga el tamaño suficientemente reducido para que pueda ser operativo y eficaz. Hay que tener ese equilibrio.

Los integrantes podrán reunirse con sus jefes y parece razonable que haya un delegado por cada una de las 17 Zonas [cuyo ámbito coincide con el de las comunidades autónomas]. Podría ser un órgano de entre 25 y 30 miembros. En su pleno deberán estar representadas todas las escalas, los empleos y las zonas, pero no lógicamente las 58 Comandancias que hay en España.

P. ¿Habrá más representantes de la base, que está formada por 60.000 guardias, que de la cúpula, que integran 8.000 jefes? ¿Habrá proporcionalidad?

R. Sí, claro, es lógico que haya más representantes de la escala básica y de suboficiales, que son los que menos posibilidades tienen de hacer oír su voz.

P. ¿Los miembros de ese Consejo serán elegidos democráticamente o se les designará a dedo o por sorteo?

R. La ley dice que "se elegirán con la libre participación de los miembros del cuerpo". Insistiendo en que tendrá que haber un reglamento que lo desarrolle, lo que yo voy a proponer es una votación en la que todos los miembros del cuerpo sean electores y elegibles. Es decir, que no haya candidatos. Será una votación a nivel de compañía, dado que es el ámbito en el que los guardias tienen un conocimiento más directo de las cualidades y características de los compañeros llamados a representarles.

De ahí deberían salir los delegados y, entre ellos, mediante sorteo u otra fórmula, se elegiría a los 25 o 30 miembros del Consejo Asesor. Unos 8.000 o 9.000 guardias cambian anualmente de destino, de modo que hay una gran movilidad. No se trata, por tanto, de tener una pura representación territorial.

P. ¿La creación de este órgano no es un intento de encontrar una válvula de escape, un cauce controlado, para aliviar la presión que suponen las quejas e inquietudes de los miles de guardias civiles?

R. Nadie nos lo ha impuesto, no había una presión ni un compromiso, sino que es una iniciativa legislativa y planteárselo de otra forma sería absurdo. Crear algo que luego no funcione, no produciría más que frustraciones.

P. ¿Puede pensar alguien que esto es un embrión del sindicalismo?

R. Esto no es embrión de ningún sindicalismo. En la Guardia Civil está prohibido el sindicalismo por la Constitución y las leyes. Esta fórmula está contrastada en la Gendarmería francesa y en los Carabineros de Italia y funciona y cumple los objetivos.

P. ¿Este proyecto se va a desarrollar durante esta legislatura que ahora termina?

R. Nos gustaría que el Reglamento pudiera estar aprobado por el Consejo de Ministros antes del fin de esta legislatura.

P. ¿Cómo se ha recibido este proyecto en la Guardia Civil?

R. Habrá quien considere que la ley se ha pasado y otros que se ha quedado corta... Pero en general, la idea del Consejo Asesor ha creado expectativas y hemos recibido buenas impresiones.

P. ¿No le ha dicho nadie: dónde va usted poniendo urnas en los cuarteles?

R. Bueno, los guardias civiles también votan en las elecciones municipales y en los colegios a los que van sus hijos. Son unos ciudadanos más. Lo que vamos a hacer con esto es favorecer el cauce para que sus opiniones lleguen a la dirección general. En la ya existente Oficina de Atención al Guardia se reciben anualmente unas 8.000 consultas.

P. ¿Este Consejo Asesor tendrá infraestructura y medios para desarrollar su cometido?

R. Puede crearse una secretaría permanente... Me gustaría resaltar que este órgano era impensable hace 10 años en la Guardia Civil. Nada más llegar a este cargo, me di cuenta de la necesidad de crear un órgano de comunicación interno de este tipo.

P. Y si esto no sirviera para resolver problemas, ¿no teme que pueden surgir espontáneamente otros cauces diferentes?

R. La ley no lo prevé, pero si este consejo hubiera existido ya, por ejemplo, yo habría entregado al Consejo Asesor el borrador de la ley de la Guardia Civil para que me diera su opinión.

P. En la primera entrevista que concedió usted a EL PAÍS, en 1996, decía que necesitaba 10.000 guardias más. ¿Lo mantiene hoy?

R. Hacen falta más guardias, más camas de hospital y más kilómetros de autopista. Pero la sociedad pone determinados recursos en nuestras manos y debemos administrarlos lo mejor posible. Por ejemplo, hemos reducido de 5.000 a 3.000 los agentes dedicados a tareas burocráticas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 1999