Entrevista:

"En Madrid hay que olvidarse de plantar praderas de césped"

Pilar Gómez-Centurión es madrileña, de natural reservado y apacible. Casada y madre de dos hijos, su talante tranquilo engarza a la perfección con su pasión por las plantas, la jardinería y el paisajismo, asuntos cuyo conocimiento ha contribuido tesoneramente a prodigar durante lustros como divulgadora especializada. Periodista de información general hasta 1986, en esa fecha, y por un episodio fortuito, se adentró en el universo de la botánica. Fascinada por lo que halló decidió consagrarse a la tarea de dar a conocer los tesoros que el mundo de las plantas y de su cultivo esconde. Cursó estudios especializados en Francia, fue redactora jefa de la revista Huerto y Jardín y ha colaborado en numerosos medios de comunicación. Su pasión madrileña es el Jardín Botánico, cuya supervivencia secular considera un verdadero milagro. Al comenzar la estación del otoño, escuchar sus opiniones sobre jardines y paisajes de Madrid es un ejercicio oportuno y grato.Pregunta. ¿Por qué únicamente las revistas femeninas y las de decoración muestran interés por jardines y paisajes?

Respuesta. Por fortuna, hoy son asuntos de moda, pero ha costado mucho esfuerzo y tiempo acreditarlos.

P. ¿A qué obedece la desidia?

R. La memoria de la gran cultura paisajística y de jardinería en España se perdió durante la posguerra. Aquella desmemoria de conocimientos trajo modas inadecuadas y cubrió de ignorancia tareas tan decisivas como el riego y la poda. Las consecuencias fueron muy dañinas.

P. ¿Se refiere a la moda de la proliferación de las praderas de césped?

R. Sí. El césped exige mucha agua, es muy caro, resulta incompatible con el arbolado y no forma parte de las tradiciones paisajísticas españolas. Hay plantas, como la winka, que cumplen una función similar: son más baratas y se adaptan mucho mejor a nuestros jardines. Las sequías exigen que la gente se olvide del césped en Madrid.

P. ¿Cómo valora la actuación del Ayuntamiento en este ámbito?

R. Ha buscado más la cantidad que la calidad. Le interesaba más hacer figurar Madrid como "la ciudad con más árboles del continente" que Madrid como la ciudad con mejores y más cuidados árboles de Europa.

P. Algunos ciudadanos creen que la formación de los jardineros en Madrid ha sido muy deficiente. ¿Qué piensa?

R. Los jóvenes han mejorado mucho, pero las autoridades descuidaron la formación de muchos de los jardineros de más edad.

P. ¿Qué cabe hacer?

R. Madrid necesita urgentemente una escuela pública para la formación de jardineros. Es preciso que ingenieros forestales y paisajistas trabajen coordinadamente desde las instancias públicas para diseñar los ajardinamientos de la ciudad. Aunque consuman más tiempo en la ideación, seguro que vale la pena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 05 de octubre de 1999.

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