Ciscar planteó la posibilidad de nombrar una nueva gestora
El secretario federal de Organización, Ciprià Ciscar, intentó evitar la votación de la candidatura elaborada por Lerma y Pla en la madrugada del domingo. Ciscar planteó la posibilidad de nombrar una nueva dirección provisional pactada entre las distintas familias e incluso se llegó a hablar de un Consell Polític o consejo de notables. En este órgano -que no está previsto en los estatutos del PSOE- se integrarían, según la propuesta que se realizó, Antoni Asunción, Joan Lerma, Joan Ignasi Pla y el propio Ciscar con cinco de sus fieles para gestionar el partido hasta pasadas las elecciones generales. La oferta fue rechazada de plano por los partidarios de Joan Lerma y de Joan Ignasi Pla, que exigieron la votación de su candidatura. Durante la tensión y el cansancio de las últimas horas del congreso, las presiones que se ejercieron sobre la presidenta de la mesa del congreso, Ana Noguera, fueron especialmente intensas. Noguera, que fue elegida en una lista de consenso -forzada por los gritos de los propios delegados en la mañana del sábado-, después de que Antoni Asunción se negase a que la presidiese Joan Lerma, procedió a dar todas las prórrogas que le fueron solicitadas. Una vez rotas todas las negociaciones y sin acuerdo posible, dio luz verde a la votación.


























































