El juez investiga el centro vinculado a Espinosa que hizo cursos de la CEV
El juez encargado de investigar las supuestas irregularidades en las que incurrió la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) en el uso de los fondos de formación entre 1993 y 1994 ha citado a declarar a Asunción Hernández, la administradora de IFNE ese último año. La responsable de esa empresa comparecerá la misma semana que los gerentes de otras tres academias. IFNE, uno de los centros beneficiados con la organización de los cursos de formación de trabajadores ahora investigados, es una empresa directamente relacionada con Luis Espinosa: Rogelio Ferrer, uno de los primeros propietarios de la sociedad, es cuñado de quien, desde la secretaría general de la CEV, tuvo un control casi total sobre la gestión y reparto de esos fondos públicos. Además, Espinosa alquiló a IFNE el local en el que operó la sociedad en 1994, que durante los primeros ocho meses de ese año consiguió el 89% de su facturación -49 millones de pesetas-merced a los cursos que organizó para la patronal valenciana. La inspección de Trabajo, en una de sus primeras pesquisas, concluyó que sólo el gasto de 34 de los 49 millones girados estaba justificado.


























































