CICLISMO Vuelta ciclista a España

Dos versiones para una retirada intempestiva

El equipo Kelme prescinde por sorpresa del colombiano Santiago Botero horas antes de darse la salida en Murcia

El colombiano Santiago Botero se entrenó el viernes en Murcia con sus compañeros del equipo Kelme, atendió a la prensa, habló de sus ilusiones para esta Vuelta, compareció en la presentación de la carrera, recibió la documentación pertinente. Pero por la noche, quedó excluido de la Vuelta. La versión oficial reza que por un asunto relacionado con un expediente sancionador abierto por la UCI como consecuencia de algunas dudas respecto de sus valores de testosterona/epitestosterona. Otra versión dice que Botero es víctima de ciertas prácticas del equipo Kelme: pensaba dejar el equipo la temporada próxima, con una oferta en firme del US Postal. Santigo Botero tiene en su poder dos informes médicos que certifican que produce de forma natural valores altos de testosterona, por encima de lo que establece la normativa contra el dopaje para los análisis de orina. Formalmente, nunca ha dado positivo porque su caso está en estudio. El último informe se elaboró en Lausana bajo el control de la UCI, pero, según el equipo Kelme, la UCI sigue teniendo dudas al respecto y decide abrirle un expediente. No hay sanción de por medio ni impedimento alguno para que el corredor tome la salida en la Vuelta. Pero se le retira aduciendo a las "normas éticas suscritas por los equipos profesionales". El Kelme dice que no quiere correr riesgos con el corredor, pero luego pone de manifiesto su defensa del ciclista incluso ante los tribunales de justicia si fuera preciso.

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La retirada provocó división de opiniones: no parece coherente, según algunas fuentes, defender al corredor con estudios médicos para retirarle de forma intempestiva horas antes de comenzar una Vuelta sacando a relucir su caso y convirtiéndole en un hombre sospechoso. La carta ética no obliga a Kelme a retirarle, por otro lado, por no ser un corredor que haya dado positivo en ningún control esta temporada. "Lo peor de todo esto es que se le hecho un daño al corredor, que es irreparable: queda fuera de la Vuelta y ahora se le relaciona con la testosterona", dijo un miembro de la asociación de equipos.

Aparece, entonces, una segunda versión que habla de la idiosincrasia de un equipo como el Kelme, el más veterano del pelotón español (cumple 20 años esta temporada). No es un caso único en el ciclismo: el patrón del equipo, en este caso el empresario José Quiles, gusta como tantos otros de imponer su criterio en las alineaciones, o de llevar la política de empresa hasta sus últimas consecuencias. De todos era conocido, que Santiago Botero estaba en el mercado buscando equipo, que disponía de ofertas y que su deseo era el de no continuar con el Kelme.

Álvaro Pino dejará Kelme al acabar la temporada. No quiere follones. No hizo una defensa numantina de Botero porque también deseaba dejar paso a José Ángel Vidal en la alineación, que termina siendo su sustituto. Botero queda ahora fuera de la Vuelta, en el peor momento posible, cuando una retirada es más sonada. Y queda en el mercado como un corredor sospechoso: ¿querrá alguien ofrecerle un contrato o estará obligado a pedirle a Kelme que le renueve?. Dos versiones demasiado diferentes para explicar un caso inexplicable: la retirada de un corredor sin mediar lesión o asunto familar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 04 de septiembre de 1999.

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