La apertura del último tramo de autovía deja Madrid a poco más de cinco horas de Lisboa

El viaje de Madrid a Lisboa es desde hoy algo más cómodo y rápido. Ayer, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, y el del portugúes, António Guterres, junto al presidente de la República Portuguesa, Jorge Sampaio, inauguraron los últimos 34 kilómetros de la autovía que une las capitales de los dos Estados ibéricos en menos de cinco horas.El tramo abierto ayer entre las localidades lusas de Elvas y Estremoz, en el que se han invertido 15.000 millones de escudos (unos 12.000 millones de pesetas), completa los 235 kilómetros del recorrido de la autopista en tierras portuguesas, que es de peaje, tras tres años de trabajo. El resto, entre Madrid y Badajoz, correspondiente a la N-V, es completamente gratuita.

Además, esta carretera está conectada con otras dos grandes autovías portuguesas: la que conduce al sur del país, hacia las playas del Algarve, y la que comunica con el norte, cuyo trazado es prácticamente paralelo con la Nacional-630, pero por territorio portugués.

Ante una carpa instalada para la ocasión junto a la recién estrenada carretera, Aznar destacó la "trascendencia histórica" de esta autopista "que demuestra que España y Portugal, afortunadamente, decidieron dejar de vivir de espaldas".

Recordó que la autovía inaugurada es una de las cinco vías de comunicación por carretera que van a conectar ambos países: "De esta forma crearemos una gran red de comunicación entre España y Portugal y el resto de Europa", señaló en su intervención. Dos de ellas (la de la frontera de Portugal con Galicia a través de Tui y ésta) están ya en funcionamiento.

Para el primer ministro portugués, António Guterres, son un motivo de satisfacción las buenas relaciones que existen entre España (al que calificó de "país hermano") y Portugal, "como esta carretera que supone un símbolo de unión con toda la Comunidad Europea".

El jefe del Ejecutivo luso añadió que se trata de "una voluntad común de trabajar de forma conjunta, un requisito fundamental para la integración europea, y una necesidad vital para Portugal". Y añadió que cuando él y Aznar llegaron al poder no existía ninguna de estas comunicaciones.

En el acto de inauguración también intervino la comisaria europea de Infraestructuras y estuvieron presentes los ministros de Fomento portugués y el español, João Cravinho, y Rafael Arias-Salgado, respectivamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de septiembre de 1999.

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