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Shirvington perdió la ocasión de ser el único blanco en la final

Como ocurre desde los Juegos de Seúl, las ocho calles de la final de 100 metros estaban ocupadas por atletas de raza negra. Los especialistas señalan que, entre otros factores, hay una cuestión genética que influye en su musculatura. En los atletas blancos resulta más difícil encontrar estas características, pero algunos intentan competir con los grandes especialistas norteamericanos, caribeños y africanos. El australiano Matt Shirvington es uno de ellos. Sólo cuenta 20 años y tiene una mejor marca de 10.03. En Sevilla perdió una oportunidad única de meterse en la final. Hizo dos salidas nulas en la semifinal y no pudo participar en la carrera. Su desolación mereció la comprensión del público, que le dedicó una gran ovación.El joven Shirvington sabía que había dejado pasar un momento único. En la prueba sólo participaban seis atletas, por la ausencia del namibio Fredericks y del cubano Mayola. Se clasificaban cuatro y se daba por segura su presencia en la final.

Pero le perdieron los nervios o la inexperiencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de agosto de 1999