Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL Primera jornada de liga

El Athletic exprime su constancia

Un gol de Etxeberria doblega a un Betis demasiado desarmado

El fútbol, cada temporada, cada cumpleaños de la Liga, arrastra un déficit insalvable. Agosto (en este caso), el débil ensamblaje de los equipos, la indisposición técnica de los futbolistas, dibujan siempre un mes incierto en el que la victoria o la derrota se fundamentan sobre todo en la voluntad o en el error. Uno de Karham, le costó al Betis el partido y le dio al Athletic la primera alegría de la temporada. En la teoría, el partido no tenía nada que objetar. Luis Fernández y Griguol dispusieron sobre el césped todo cuanto tenían. No es habitual ver en un partido seis delanteros en el campo,El partido tenía su encanto, aunque predominaran los errores sobre los aciertos. Pocos partidos podrían exhibir una nómina de pases frustrados como el de ayer. Ahí morían casi todas las sanas intenciones del partido. Quedaba la voluntad, el arte de la insistencia, y en eso el Athletic tiene diploma y pedigrí.

ATHLETIC 1

BETIS 0Athletic: Imanol Etxeberria; R. Ríos, Óscar Vales, Ferreira; Lacruz, Urrutia, Guerrero (Javi González, m. 74), Felipe ; Joseba Etxeberria (Larrazabal, m. 64), Urzaiz (Sívori, m. 67) y Ezquerro. Betis: Prats; Otero (Alfonso, m. 78), Filipescu, Karham, Rivas; Alexis, Cañas, Luis Fernández (Gálvez, m. 63); Finidi, Oli y Denilson. Gol: 1-0. M. 46. Etxeberria bate a Prats de tiro cruzado. Árbitro: Mejuto González. Amonestó a Guerrero, Urrutia, Felipe, Filipescu, Oli y expulsó a Alexis por doble amonestación. Unos 35.000 espectadores en San Mamés.

Pasado un cuarto de hora, el Athletic izó la bandera. Urzaiz, Guerrero y Ríos paladearon el gol, pero tropezaron con Prats, el infortunio o el travesaño. Todo se basaba en la transición rápida, habitualmente dirigida por Guerrero y una actividad frenética de los tres delanteros rojiblancos. El Betis se arruinó en una cierta languidez, en la misma medida que Finidi y Denilson iban difuminándose en el campo. El primero, por un cierto talante anárquico; el segundo, por su abúlico individualismo.

El error de Karham fue su penitencia y la absolución rojiblanca. Ezquerro y Etxeberria, dos balas, apuntaron en un zig-zag a la red. Hasta ahí llegó el Athletic y desde la derrota surgió el Betis. Griguol añadió unas dosis de emotividad incluyendo a Alfonso. Un disparo de Finidi y otro de Gálvez, uno en cada tiempo, llenaron el bloc de notas ofensivas de un Betis demasiado reservado,

Al Athletic le falta embrujo y le sobra voluntad. Al Betis le faltó ayer un poco de las tres cosas y su balanza quedó demasiado equilibrada por falta de peso en los platillos. Luis Fernández acabará por no bajar al banquillo. Aún no ha perdido desde que fue expulsado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de agosto de 1999