Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL Partido de vuelta de la Supercopa

Òscar confía en actuar unos minutos ante su ex equipo

Vuelve el Piojo al Camp Nou y también Òscar García, uno de los canteranos predilectos de la afición azulgrana, despedido, como tantos otros por Van Gaal. Òscar, que jugó unos minutos en el partido de ida, confía en actuar esta noche en su antiguo estadio. No lo tendrá fácil. Tras dos años tortuosos, ha llegado a Mestalla falto de forma y con una seria competencia: Farinós y el otro ex azulgrana, Gerard. Òscar ha aterrizado en Valencia con sigilo, con mucha timidez, lejos del carácter extrovertido que solía exhibir en Barcelona. Fue recibido con grandes muestras de cariño en la presentación del equipo y ahora le queda ganarse al público. Lo mismo que al vestuario. Tiene algo a su favor: tiene de cicerone a Gerard, que cumple su tercera temporada en Mestalla aunque el año pasado estuvo cedido al Alavés. No se separaron ni un instante en el viaje del Valencia a Israel, donde llegaron a compartir una partida de cartas en el avión con uno de los pesos gordos del vestuario, el capitán Camarasa.Pero lo más difícil para Òscar no va a ser su integración en el vestuario y en la ciudad, sino el asalto a la titularidad que concede Héctor Cúper. Y no por falta de condiciones, que le sobran. Pero está pagando algo: alcanzar la forma necesaria tras sus últimos años de escasa actividad en el Barça.

Pero hay más: el puesto al que está llamado a ocupar Òscar, la media punta, está muy bien cubierto de momento por Farinós, convocado el viernes por Camacho para el amistoso de España ante Polonia. Y no sólo eso, sino que precisamente para esa posición también ha pensado Cúper en un tercer hombre: Gerard, que volvió a jugar otra vez en competición oficial con el Valencia (lo hizo en los últimos 15 minutos del pasado miércoles en Israel), precisamente en la misma demarcación: media punta, sin que Òscar jugase un solo minuto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de agosto de 1999