Ronaldinho se exhibe en la Copa FIFA
La Copa de las Confederaciones de la FIFA, que está disputándose en México, ya conoce el cartel de su final del miércoles: Brasil-México. Ambas selecciones se clasificaron ayer de distinta forma: México con sudores ante Estados Unidos, gracias a un gol de oro en la prórroga de Blanco (m.96), después de que se llegara al tiempo reglamentado con 0-0. Brasil, en cambio, pasó con holgura, tras una goleada de escándalo ante Arabia Saudí (8-2) en un duelo que encumbró nuevamente a Ronaldinho. Marcó tres tantos la nueva joya brasileña, todos espectaculares, pero principalmente el último. Fue fantástico: un regate de cola de vaca (ese quiebro que inmortalizó un día Romario ante Alkorta en el Camp Nou) y una vaselina sublime. Fue el 8-2, ya en el minuto 90, un final de fiesta que tardará en olvidarse. Arabia aguantó media hora. Supo nivelar un 2-0 brasileño inicial, pero acabó arrollada. Y Ronaldinho, el nuevo genio del fútbol, tuvo mucha culpa.


























































